300 FPV (fe-poder-victoria)
Resumen
En Bogotá, un habitante de calle llamado 'Metal' revela la lucha entre conocer el camino y seguirlo. Aunque memorizó la Biblia, sigue atrapado en el vicio y el robo. Esta contradicción inspira reflexiones sobre la vida y la importancia de seguir el verdadero camino.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Por: César David Gordillo Vidales
Una cosa es conocer el camino y otra seguir el camino; esta frase me impactó al ser pronunciada por un habitante de calle que tuve la valiosa oportunidad de conocer en la ciudad de Bogotá, quién al preguntarle, si había leído la biblia, me empezó a recitar versículos de esta.
Luego de mencionar versículos de Génesis, Proverbios y Salmos, pregunté: ¿Cómo haces para memorizarlos?, me manifestó que, en las noches, al llegar al puente en el que dormía, empezaba a leer la biblia.
El día de nuestro encuentro, estaba triste, pues lo habían sancionado en uno de los hogares de paso del Distrito, el 25 de diciembre de 2025, al ser descubierto, en plena proyección de una película, metiéndose una bicha; así lo dijo “Metal”, quien llamaremos así, para proteger su apodo de calle.
Todo en la vida de esta persona, me parecía un mundo por descubrir y alejado de mi cotidianidad, razón por la que continue preguntando, como si fuera una entrevista de “Yo José Gabriel”. Metal, pero ¿cuál es tú verdadero nombre?, mantuvo su renuencia a decirlo y advirtió: “Señor, en la calle no usamos nuestros nombres, es una manera de protegernos.”
La conversación se puso un poco tensa, quizás por mi deseo y satisfacción de curiosidad por un mundo desconocido para mí. La tensión siguió en aumento, al decirme una frase muy usada en Colombia, antes de que quieran herirte con la palabra, siendo esta, “con todo respeto”. Me preparé para la puñalada verbal, tomé aire y me dijo: Con todo respeto, usted es un ignorante sobre mi mundo.
Cuando se quiere aprender acerca de algo desconocido, debemos reconocer que no sabemos y así lo hice, diciéndole: “Metal soy un ignorante en el tema y por eso pregunto”.
De manera milagrosa llegó la hamburguesa, con gaseosa y papitas que había invitado a Metal; cuando la vio llegar, se froto las manos, me miró, me dio las gracias y el ambiente de tensión, se torno en un momento muy agradable, más para mí, que, para él, al ver como deberíamos disfrutar la comida.
Mientras Metal comía, pensaba y no lograba entender, como una persona que recitaba la biblia, me contaba que llevaba desde los 17 años consumiendo vicio y robando en las calles. Aunque no deseaba ser imprudente y dañar su comida, me atreví a preguntar: ¿Metal, por qué razón, si conoces la palabra de Dios, sigues consumiendo y robando?, me miró a los ojos y con absoluta convicción, dijo: “Señor, una cosa es conocer el camino y otra, seguir el camino.”
La frase fue reveladora y una gran lección para mí, pues pensé, que muchas veces en mi vida, he sido como Metal, conociendo el camino, me he apartado de él; por ello, querido lector, te invito, en el 2026, a volver al camino. El camino, es seguir a Jesús, quien manifestó: “Yo soy el camino, la verdad y la vida.” Juan 14:6.