300 FPV (fe-poder-victoria)

Anuncio publicitario
Anuncio publicitario expandido

Resumen

En un reencuentro inesperado, el protagonista descubrió que el amor y el propósito transformaron su vida, desde su trabajo en una peluquería hasta convertirse en padre, encontrando fuerza en su propia historia.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Cesar Gordillo profile image
by Cesar Gordillo
300 FPV (fe-poder-victoria)

Habiendo señalado en la columna anterior, que la primera situación increíble que ocurrió en el sitio de detención, fue el hecho de que el protagonista de nuestra historia hubiera conocido a su hermano, a continuación surge la segunda, siendo esta, el reencuentro con esa niña del jardín infantil, quien terminó siendo la persona que controlaba las cosas que ingresaban al lugar, por ello, toma la decisión de conquistarla y enamorarla, pero al poco tiempo, advirtió: “Me di cuenta, que el enamorado era yo”.

Luego de la muerte de mi hermano y haber tomado la decisión de cambiar mi vida, sentí la necesidad de buscar a esa niña que conocí desde pequeña, en el jardín infantil y que me reencontré en el lugar de detención. Ella no me gustaba, recuerdo que era la más feíta del jardín, suelta la risa y dice: “A mí no me gustan las feas”.

La encontré y le dije que la necesitaba, que su amor, me ayudaría a cambiar mi vida, pero también le manifesté que me gustaba y al ser correspondido, tomamos la decisión de irnos a vivir, yo de 17 años y ella de 16.

Empecé a trabajar en diferentes cosas, primero la rusa (construcción); luego entendí que, si sabes vender, siempre llevarás dinero a casa y por eso incursioné en el mundo de las ventas, pero tampoco me gustaba. Seguía buscando ganarme la vida, hasta que llegué a una peluquería, en la que me contrataron para barrer.

Desde un primer momento me gustó la peluquería, porque sentí que era como un capitán que tiene el control, tienes en tus manos la imagen de la gente. Me apasioné por el tema, pero no tenía dinero para pagar el curso; prestaba atención, veía unos pocos videos que salían en YouTube y de ves en cuando, trasquilé a muchos, hasta que me hice, el que soy.

Un buen día, un cliente me dijo que publicara mi trabajo en las redes, pero le dije que yo no sabía ni hablar, no obstante, mi esposa me impulsó a que lo hiciera y ahí vamos, cada día sacó un video, porque “esto es de constancia”.

Las redes me dieron a conocer, e incluso permitieron abrir las puertas de mi nuevo trabajo. Al principio me dio miedo, porque confieso que estaba más cómodo en la peluquería de barrio, pero nuevamente mi esposa me dijo: “hágale que usted es bueno”.

Por estos días, estamos embarazados, estamos en el cuarto mes y mis papas se han comprometido mucho con su maternidad y no quieren que ella siga trabajando, desean que se cuide para que la bebé nazca bien.

Durante todo el servicio aprecié un hombre agradable y feliz con lo que hace, su mirada brilla al hablar de su hija, se nota el anhelo de ser padre y hacer las cosas de manera que su niña se sienta orgullosa.

En medio de una sociedad que lo crítica todo, entendí que para que nuestro entorno cambie, debemos cambiar primero nosotros; que todos en la vida necesitamos encontrar propósito y que el amor, es el motor que impulsa a los hombres a hacer de su vida, algo valioso, porque “si no tengo amor, de nada sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada ¡” 1 Corintios 13:1.
*Abogado, conferencista y representante legal de Abogados con Propósitos SAS.

Cesar Gordillo profile image
por Cesar Gordillo
📰

Suscripciones Digitales

Accede a nuestras ediciones digitales y contenido exclusivo

Ver planes de suscripción
o recibe nuestro boletín gratuito

¡Listo! Revisa tu correo

Haz clic en el enlace de confirmación para completar tu suscripción.

Leer más