“Acá no improvisamos”: HUS responde a sanción de 2 mil millones de pesos de MinTrabajo
Resumen
La visita de ministros al Hospital Universitario de Santander resalta la importancia de la formalización laboral del personal, con el Gobierno nacional inyectando 66 mil millones de pesos. En medio de sanciones y tensiones, la estabilidad y continuidad son prioridades.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
La visita conjunta de los ministros de Trabajo y de Salud al Hospital Universitario de Santander (HUS) puso nuevamente en el centro del debate público uno de los temas más sensibles del sistema de salud: la formalización laboral del talento humano. El encuentro, que se desarrolló en medio de expectativas sindicales, tensiones financieras y administrativas, dejó importantes advertencias técnicas y retos institucionales, acompañados de 66 mil millones de pesos que envió el gobierno nacional para impulsar la formalización laboral.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
El Ministro de Salud Guillermo Alfonzo Jaramillo junto al Ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, realizaron durante la mañana de este martes una de las visitas que mayor expectativa había generado durante los últimos meses en el departamento de Santander; el arribo de los emisarios presidenciales al Hospital Universitario de Santander, a donde cumplieron con una agenda para algunos fue intimidante y agresiva.
Para la muestra un botón: la oficialización de una sanción equivalente a los 2 mil millones de pesos por retrasos en la agenda de la transición de la tercerización laboral a la formalización laboral, sanción que vino acompañada por frases que fueron tomadas como amenazantes como el ultimátum de iniciar un proceso de intervención al Hospital Universitario de Santander, para pasar a manos del gobierno nacional.
Una vez bajaron los humos, las carteras ministeriales del gobierno nacional de Salud y Trabajo así como las directivas del HUS reiteraron una voluntad “firme e inequívoca” de avanzar hacia un proceso de formalización laboral para los trabajadores del Hospital y de subsanar de la manera más eficiente posible las observaciones de tipo administrativo.
Ojo a la formalización
Desde la dirección del HUS se subrayó que dicho proceso solo es viable si se ejecuta de manera responsable, sostenible y estrictamente ajustada a la ley, garantizando dos pilares fundamentales: la estabilidad institucional y la continuidad ininterrumpida de los servicios de salud que presta el principal centro hospitalario de alta complejidad del nororiente colombiano.
Uno de los puntos centrales abordados durante la visita fue el anuncio realizado en noviembre del año anterior por el Ministerio de Salud, mediante el cual se confirmó el giro de cerca de 60 mil millones de pesos al Hospital Universitario de Santander. Estos recursos corresponden al pago de una deuda histórica del Gobierno Nacional por la atención brindada a población migrante.
Desde la administración del Hospital se fue enfática en aclarar que dichos recursos no constituyen un incentivo adicional, ni un fondo nuevo para financiar procesos estructurales como la formalización laboral. Se trata, en estricto sentido, del reconocimiento de servicios ya prestados, una obligación legal del Estado que, si bien alivia parcialmente el flujo de caja, no resuelve los compromisos permanentes que implicaría una ampliación de la planta de personal.
Por otra parte, el HUS ha insistido en que cualquier proceso de formalización debe partir de una planeación financiera rigurosa. “Ampliar la planta implica asumir costos permanentes en salarios, prestaciones sociales y cargas parafiscales, costos que se incrementan aún más en un contexto de aumento del salario mínimo legal vigente”, indicó al ministro de salud uno de los especialistas financieros y quien recordó un antecedente que sigue marcando la memoria del sector salud en Santander: la liquidación del Hospital Ramón González Valencia en 2005, producto, entre otros factores, de la falta de pagos oportunos y de decisiones financieras insostenibles. Para el HUS, repetir errores del pasado sería una irresponsabilidad histórica.
Decisiones técnicas, no improvisadas
La formalización laboral, coincidieron voceros del Hospital, no puede ni debe ejecutarse de manera improvisada ni bajo presión coyuntural. Se trata de una decisión estructural que exige análisis técnicos, estudios financieros detallados y, sobre todo, la aprobación de la Junta Directiva, único órgano competente para autorizar modificaciones que comprometen el futuro financiero de la institución.
En ese sentido, se advirtió que sin garantías claras de continuidad en los pagos por parte del Gobierno Nacional y sin el cumplimiento oportuno de las obligaciones de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), cualquier proceso de formalización se convertiría en un riesgo financiero insostenible.
Deuda creciente y riesgo operativo
El panorama se agrava con la situación de las EPS intervenidas. Según cifras expuestas durante el encuentro, la deuda de estas entidades con el Hospital asciende a cerca de 300 mil millones de pesos, valor que se incrementó después de las intervenciones y que representa aproximadamente el 70 % del total adeudado. Esta realidad financiera amenaza directamente la operación institucional y la atención de los usuarios, en un hospital que atiende a la población más vulnerable de la región.
Pese a este contexto, el Hospital Universitario de Santander enfrenta una multa sancionatoria impuesta por el Ministerio de Trabajo, cercana a los 3.000 millones de pesos. Aunque la sanción no ha sido ejecutada, se otorgó un plazo hasta el mes de junio para la presentación de un proyecto base que permita avanzar en la formalización de un grupo significativo de trabajadores.
La administración del HUS aseguró que este plazo está siendo atendido con total seriedad y responsabilidad, avanzando en la estructuración de una propuesta que no comprometa la viabilidad financiera ni la misión asistencial del Hospital.
Preocupación por el tono político del discurso
Uno de los aspectos que generó mayor inquietud institucional fue el tono de algunos pronunciamientos realizados en escenarios públicos por representantes de los ministerios de Trabajo y de Salud. Desde el Hospital se expresó preocupación por discursos con tintes políticos, en los que se condiciona la continuidad del denominado “Gobierno del Cambio” y se realizan señalamientos directos en medio de un escenario preelectoral de Senado, Cámara y Presidencia.
Para la institución, este tipo de manifestaciones generan incertidumbre, debilitan la confianza y desdibujan el carácter técnico y social que debe primar en decisiones estructurales como la formalización laboral en el sector salud.
El mensaje del Hospital Universitario de Santander fue contundente: la formalización laboral debe ser una política de Estado con respaldo financiero continuo, no una exigencia sin garantías. “Formalizar por cumplir es condenar al fracaso; formalizar con responsabilidad es construir futuro”, señalaron voceros institucionales.
Actualmente, el HUS se encuentra al día en el pago de salarios, sin riesgo financiero inmediato, y actuando en consonancia con la autonomía de las regiones consagrada en la Constitución de 1991. En ese delicado equilibrio entre derechos laborales, sostenibilidad financiera y atención en salud, el Hospital busca avanzar sin poner en juego su razón de ser: salvar vidas y garantizar el derecho fundamental a la salud.