Al menos 25 mujeres denuncian a urólogo de Medellín por presunto abuso durante consultas privadas
Resumen
Más de 25 mujeres denunciaron a un urólogo de Medellín por presuntos abusos durante consultas médicas privadas, revelando un patrón de conducta inapropiada. La Secretaría de las Mujeres activó el protocolo 'código fucsia' para apoyar a las víctimas.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Al menos 25 mujeres han denunciado a un urólogo de Medellín por presuntos hechos de abuso sexual ocurridos a lo largo de los últimos veinte años, principalmente durante consultas médicas privadas. Las denunciantes aseguran que los episodios se produjeron en el marco de atenciones clínicas, en las que el profesional habría incurrido en tocamientos indebidos y preguntas de carácter sexual que no guardaban relación con procedimientos propios de la urología.
De acuerdo con los testimonios conocidos, varias de las presuntas agresiones habrían ocurrido en un consultorio ubicado en el sector de El Poblado, donde el médico atendía citas particulares con un costo superior a los 400.000 pesos. Las afectadas sostienen que, aunque los hechos se presentaron en distintos momentos y años, los patrones de conducta descritos son similares.
La red de denuncias comenzó a consolidarse cuando una de las pacientes decidió contar su experiencia a la concejala de Medellín Camila Gaviria. A partir de ese contacto, otras mujeres identificaron coincidencias en sus relatos y conformaron un grupo de WhatsApp para apoyarse mutuamente, compartir información y exigir respuestas de las autoridades. Según Gaviria, entre 20 y 25 mujeres han relatado situaciones que, presuntamente, configuran abuso sexual durante la atención médica.
Ante la gravedad de las acusaciones, la Secretaría de las Mujeres de Medellín citó a varias de las denunciantes para activar el llamado “código fucsia”, un protocolo institucional que orienta a las víctimas de violencia sexual en la presentación de denuncias penales y les brinda acompañamiento psicológico y jurídico.
El caso también tiene antecedentes en el ámbito ético-profesional. En 2018, el Tribunal de Ética Médica sancionó al urólogo con una suspensión de seis meses, tras una denuncia presentada en 2013 por una paciente que afirmó haber sido víctima de preguntas íntimas, tocamientos indebidos y conductas que vulneraron su libertad sexual. Sin embargo, en abril de 2024, un juez administrativo anuló esa sanción al considerar que el tribunal carecía de competencia, decisión que generó fuertes cuestionamientos sobre la eficacia de los mecanismos de control profesional.
Según versiones conocidas, el Tribunal de Ética remitió el caso a la Fiscalía General de la Nación, aunque hasta ahora no se ha esclarecido si el proceso penal avanzó ni si existen medidas judiciales vigentes. Mientras tanto, el médico señalado continúa ejerciendo su profesión en la ciudad, lo que ha incrementado la preocupación de las denunciantes y de sectores políticos y sociales.
La concejala Gaviria expresó su inconformidad a través de redes sociales, señalando que “seis meses de suspensión no son justicia”, y cuestionó que el profesional siga atendiendo mujeres pese a los antecedentes y las múltiples denuncias.
El caso se conoce en un contexto preocupante para la ciudad. Según cifras oficiales, hasta el 31 de octubre Medellín registró 3.614 casos de violencia sexual, un aumento del 13 % frente al año anterior. La mayoría de las víctimas son mujeres y menores de edad, lo que ha reavivado el debate sobre la protección efectiva de las víctimas y la respuesta institucional frente a este tipo de delitos.