Argos evalúa volver a Venezuela tras cambio político

Argos evalúa volver a Venezuela tras cambio político

Resumen

Tras el fin del mandato de Nicolás Maduro en Venezuela, Grupo Argos considera regresar al país evaluando gradualmente la situación de respeto a la propiedad privada y mecanismos de reparación. Su regreso depende de garantías reales de respeto al inversionista.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Andrés Quijano  profile image
by Andrés Quijano

El nuevo panorama político en Venezuela empieza a reactivar el interés de empresas extranjeras que durante años se mantuvieron al margen por el alto riesgo de invertir en ese país. Entre ellas se encuentra el Grupo Argos, uno de los conglomerados más importantes de Colombia, que analiza la posibilidad de un eventual retorno, luego de haber sido expropiado durante el gobierno de Hugo Chávez y de mantener un reclamo millonario por activos que nunca fueron compensados.

El presidente del grupo, Jorge Mario Velásquez, señaló en una entrevista con Bloomberg que el interés surge tras la salida de Nicolás Maduro del poder, un hecho que ha generado expectativas sobre un proceso de normalización económica e institucional. No obstante, advirtió que cualquier acercamiento será gradual y dependerá de que se reconozcan los derechos de los inversionistas afectados por las expropiaciones.

El caso de Argos se remonta a 2006, cuando el gobierno venezolano tomó el control de una planta de Cementos Argos sin ofrecer indemnización. La compañía había ingresado al mercado venezolano en 1997, tras adquirir la Corporación Cemento Andino, ubicada en el estado Trujillo, mediante una subasta internacional. En ese momento, la inversión alcanzó cerca de 350 millones de dólares y permitió instalar una capacidad productiva cercana a las 750.000 toneladas anuales.

Según la empresa, la deuda pendiente por ese proceso supera hoy los 300 millones de dólares, cifra que sigue siendo un punto clave en cualquier eventual negociación con las nuevas autoridades venezolanas.

La experiencia de Argos refleja el impacto que tuvieron las políticas de expropiación sobre la relación comercial entre Colombia y Venezuela. Durante años, el país vecino fue uno de los principales destinos de las exportaciones colombianas, que llegaron a superar los 6.000 millones de dólares. Sin embargo, la crisis económica, los controles estatales y la incertidumbre jurídica provocaron un desplome histórico del intercambio, que para 2017 se redujo a poco más de 300 millones de dólares.

Este deterioro llevó al retiro de numerosas compañías y consolidó la percepción de Venezuela como un mercado inviable para la inversión extranjera. Además de Argos, empresas como Grupo Éxito y el ingenio azucarero Ciamsa también resultaron afectadas por expropiaciones.

Aunque el cambio político abre una ventana de oportunidad, el conglomerado colombiano mantiene una postura prudente. Sus directivos aún no han viajado a Caracas y persisten dudas sobre la seguridad, la estabilidad institucional y la solidez de las reglas de juego.

Para Argos, un eventual regreso no dependerá solo del nuevo gobierno, sino de señales claras de respeto por la propiedad privada y de mecanismos efectivos de reparación. La posibilidad de volver está sobre la mesa, pero la decisión final se tomará únicamente si existen garantías reales de que la historia no se repetirá.

Andrés Quijano  profile image
por Andrés Quijano
📰

Suscripciones Digitales

Accede a nuestras ediciones digitales y contenido exclusivo

Ver planes de suscripción
o recibe nuestro boletín gratuito

¡Listo! Revisa tu correo

Haz clic en el enlace de confirmación para completar tu suscripción.

Leer más