“Aunque un contratista esté cuestionado, sin una condena no lo puedo discriminar”: Director UNGRD
Resumen
Carrillo denunció que la UNGRD fue usada para favorecer intereses políticos y dijo que su gestión endureció controles para frenar la corrupción.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)La visita del director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, al departamento de Santander para supervisar la entrega del puente metálico que conectará desde este miércoles a comunidades de La Paz, Santa Helena del Opón, Vélez y Landázuri, terminó convirtiéndose en una oportunidad para EL FRENTE para generar al lado de Carrillo una radiografía descarnada sobre la corrupción enquistada durante años en la entidad encargada de atender las emergencias del país. ¿Cómo ha cambiado la entidad para proteger su tesoro de la codicia y apetencia de los corruptos?
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
El paso por Bucaramanga de Carlos Carrillo en su rol de Director de la UNGRD fue en la mañana de este miércoles algo menos que fugaz pues se trataba de una escala técnica para continuar, desde la ciudad de Bogotá su arribo por aire al municipio de La Paz, al sur de Santander, visita que tenía como propósito poner en funcionamiento de manera oficial un puente metálico para beneficiar a mas de 80 mil habitantes de los municipios del sur del departamento.
El alto funcionario destacó la inversión superior a los ocho mil millones de pesos para esta estructura “semipermanente” sin embargo, el plato fuerte en términos periodísticos era su reacción a las recientes revelaciones de la investigación de 6AM de Caracol Radio sobre los millonarios contratos de la UNGRD durante el gobierno de Iván Duque Márquez.
Carrillo no esquivó el tema. Por el contrario, lanzó una andanada de cuestionamientos contra las antiguas directivas de la entidad y contra el modelo de contratación que, según reconoció, convirtió la atención de emergencias en una autopista para los intereses políticos y empresariales.
“El problema aquí no es que la UNGRD pueda contratar bajo régimen privado. Tiene todo el sentido que la entidad encargada de las emergencias pueda contratar de manera expedita. El problema es la falta de transparencia y sobre todo haber tenido directores que se dejaron derrotar de la codicia”, afirmó el director.
Las declaraciones toman especial relevancia luego de las denuncias que apuntan a cómo, bajo la dirección de Eduardo José González, se consolidó un esquema de contratación que terminó favoreciendo a contratistas cercanos al poder político y financiando proyectos señalados por sobrecostos, deficiencias estructurales y obras convertidas en elefantes blancos en municipios santandereanos como San Gil, Girón, Sabana de Torres, Oiba y Socorro.
¿Cómo proteger los recursos?
Carrillo explicó que una de las primeras decisiones adoptadas tras asumir la dirección fue modificar el manual de contratación de la entidad, al considerar que el anterior esquema dejaba abiertas demasiadas puertas a la corrupción.
“Era demasiado laxo. El hecho de que podamos contratar bajo régimen privado no implica que podamos hacer, por ejemplo, lo que se hacía antes de tener tres proponentes y después contratar al cuarto sin ningún tipo de filtro. Eso estaba muy mal y se ha prestado para actos de corrupción”, sostuvo.
En medio de sus declaraciones, el funcionario también expuso las tensiones burocráticas existentes entre la UNGRD y La Previsora, fiduciaria encargada de suscribir los contratos del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo. Según explicó, esa relación históricamente ambigua facilitó vacíos de control que hoy buscan ser corregidos mediante acuerdos de niveles de servicio y mayores exigencias administrativas.
“Yo soy el ordenador del gasto del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo, pero quien suscribe el contrato es la fiduciaria de La Previsora. Eso es un matrimonio muy complicado que además por ley es imposible de separar”, señaló.
Pero el punto más explosivo de la conversación llegó cuando Carrillo habló directamente de la relación entre política y contratación pública. Sin rodeos, describió un modelo estatal que, a su juicio, terminó capturado por intereses privados.
“En Colombia no hay un Ministerio de Obras Públicas desde hace décadas. El modelo de país está pensado para que los privados ejecuten todas las obras del Gobierno y los privados resultan ser políticos. Entonces usted ve cómo hay una relación directa entre el poder político local y nacional con contratistas y eso es suelo fértil para la corrupción”, afirmó.
Cuestionados pero sin condena
El director de la UNGRD también defendió que, pese al endurecimiento de los controles internos, la entidad no puede excluir arbitrariamente a contratistas cuestionados mientras no existan decisiones judiciales o pruebas formales que permitan frenar adjudicaciones.
“Yo no puedo simplemente, porque hay un rumor o porque a mí me parece que el contratista me cae gordo o es primo de un senador, no adjudicarlo, porque esos procesos tienen debido proceso y yo tengo que respetarlo”, explicó.
Sin embargo, dejó claro que la administración actual sí está dispuesta a actuar cuando existan investigaciones sólidas que acrediten irregularidades. “Si hay una investigación seria que apunte a que un contratista está cometiendo un ilícito, nosotros podemos demandar ese contrato por causa ilícita”, aseguró.
Las referencias más delicadas estuvieron dirigidas hacia contratos ejecutados en Santander durante administraciones anteriores. Carrillo mencionó directamente la concentración de proyectos en municipios específicos y sugirió que detrás de esas decisiones existieron intereses electorales y políticos.
“Usted ve que la inmensa mayoría de los proyectos de la subdirección de reducción durante la administración de Mono González en Duque y una parte de la administración de Olmedo López iban todos para Girón y para Oiba”, dijo.
Luego lanzó una frase que cayó como una piedra sobre el tablero político regional: “Un caso del que yo he hablado antes es el de los pavimentos de Oiba, un contrato de 36 mil millones de pesos donde antes de las elecciones se pavimentó todo el pueblo. Adivinen con qué propósito”.
Carrillo insistió en que desde su llegada a la entidad ha denunciado estos hechos ante las autoridades y pidió acelerar las investigaciones sobre contratos que, según advirtió, terminaron convirtiendo los recursos para atender desastres en herramientas de poder político.
“Este tipo de cosas yo las he venido denunciando desde que llegué y nuevamente hago un llamado a las autoridades para que le aceleren sus investigaciones”, manifestó.
Al referirse específicamente a la desconfianza que hoy existe en Santander frente a la UNGRD, producto de los escándalos asociados a contratistas y obras cuestionadas, el director intentó enviar un mensaje de recuperación institucional.
“Yo he venido hablando de estas situaciones desde hace dos años justamente para que los ciudadanos recuperen la fe en el Estado y recuperen la credibilidad de la UNGRD”, afirmó. No obstante, reconoció que el escándalo seguirá ocupando el debate político durante el calendario electoral.
“Usted sabe que durante este año todo tendrá relación con lo electoral. Hay muchos sectores que van a volver a hacer énfasis en el escándalo de hace dos años por razones electorales, pero nosotros nos concentramos en nuestro trabajo”, concluyó Carrillo, mientras defendía la entrega del puente metálico en la provincia de Vélez como ejemplo de una intervención que, según dijo, sí busca responder a necesidades reales de las comunidades y no a intereses politiqueros.