Batriz González tendrá tributo perenne en el Teatro Santander
Resumen
El archivo artístico de Beatriz González, que incluye bocetos y documentos sobre la violencia en Santander, se trasladará al Teatro Santander en Bucaramanga, marcando un hito cultural tras el fallecimiento de la artista a los 93 años.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Obras y documentos están en custodia en Bogotá
El legado artístico de Beatriz González regresará a su ciudad natal con la llegada de su archivo físico al Teatro Santander, un hecho que marcará un hito cultural para Bucaramanga y el país tras el fallecimiento de la reconocida pintora a los 93 años.
La colección reúne las obras, documentos y materiales que la artista donó en vida y que permanecen bajo custodia de la Biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá. Se trata de un archivo de alto valor histórico y simbólico, conformado por bocetos originales, papeles de trabajo, registros sobre la violencia en Santander y piezas de crónica roja de la prensa nacional, con una antigüedad superior a seis décadas.
Beatriz González nació en Bucaramanga el 16 de noviembre de 1932 y construyó una trayectoria que la ubicó como una de las figuras centrales del arte latinoamericano contemporáneo. Su formación académica incluyó estudios en la Universidad de los Andes y en la Academia de Bellas Artes de Róterdam.
Homenajes póstumos
Su obra se caracterizó por reinterpretar la pintura clásica y abordar escenas de la vida cotidiana colombiana con una mirada crítica, directa y provocadora.
El curador independiente Alberto Borja confirmó que el Teatro Santander realizará adecuaciones físicas para albergar el archivo de forma permanente, con el propósito de garantizar su conservación y acceso al público local e internacional.
Este material complementará el telón de fondo “Cañón del Chicamocha”, que ya hace parte del patrimonio del escenario cultural. La llegada del archivo se suma a los homenajes póstumos que distintas instituciones preparan en memoria de la artista, entre ellos una muestra organizada por la galería TÓTEM a comienzos de febrero.
El retorno de este legado a Bucaramanga busca saldar una deuda histórica con una creadora que transformó la manera de mirar el arte y la realidad del país.