Bucaramanga entra al podio del transporte más caro del país
Resumen
Bucaramanga tendrá una de las tarifas de transporte público más altas de Colombia en 2026, solo detrás de Medellín. Un alza de $600 en sus tarifas se proyecta, impulsada por un incremento del 23,7% en el salario mínimo, afectando directamente a sus ciudadanos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Bucaramanga comenzará 2026 con una noticia que pesa en el bolsillo de miles de usuarios: la capital santandereana tendrá una de las tarifas de transporte público más altas de Colombia, solo superada por Medellín y por encima incluso de Bogotá. El ajuste proyectado, impulsado por el aumento del salario mínimo del 23,7%, redefine el mapa tarifario del país y deja a la ciudad en el centro de la discusión nacional.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
Según las proyecciones, Bucaramanga registrará un incremento cercano a los $600, uno de los más fuertes del país. Con este ajuste, las rutas cortas pasarán de $2.700 a $3.300, mientras que las rutas largas subirán de $3.000 a $3.600.
El alza coloca al sistema metropolitano entre los más costosos para los usuarios, en una región donde el transporte público es vital para el acceso al empleo, la educación y los servicios básicos.
El incremento no es un hecho aislado y llega en cascada tras la decisión del Gobierno Nacional de elevar el salario mínimo, lo que impacta directamente la estructura de costos de los sistemas de transporte.
De acuerdo con Asocapitales, estos sistemas son altamente intensivos en mano de obra y gran parte de sus gastos están indexados al salario mínimo, además de variables como el IPC y el aumento en los precios del diésel y el gas.
Mientras ciudades como Manizales mantendrán las tarifas más bajas y Bogotá se ubicará en un escalón intermedio con un pasaje de $3.550, Bucaramanga aparece como la segunda ciudad con el tiquete más caro del país, un contraste que ya genera inquietud entre usuarios, gremios y líderes sociales.
En las calles del área metropolitana, el anuncio se traduce en una preocupación cotidiana. Para muchos trabajadores y estudiantes, el transporte representa un gasto diario inevitable que ahora absorberá una mayor porción del ingreso mensual. El aumento reabre el debate sobre la necesidad de subsidios, mejoras en la calidad del servicio y estrategias para evitar que el ajuste recaiga de manera desproporcionada sobre los sectores de menores ingresos.
Desde los operadores y autoridades se insiste en que los incrementos no se trasladan de forma automática ni total al usuario final, y que cada ciudad evalúa sus propias condiciones operativas y financieras. Sin embargo, en Bucaramanga la cifra final deja un sabor amargo: moverse por la ciudad será más caro que nunca, justo cuando el costo de vida sigue escalando.
Con este panorama, 2026 arranca para Bucaramanga con buses más costosos y un desafío urgente: equilibrar la sostenibilidad del sistema de transporte con la capacidad real de pago de sus ciudadanos, para que el pasaje no se convierta en una barrera más en la vida diaria.