Bucaramanga se levanta y se pinta la mano de rojo
Resumen
La campaña con una mano roja en Bucaramanga busca detener el reclutamiento infantil, promoviendo que los jóvenes usen libros y balones en lugar de armas, con el apoyo de la sociedad y la Policía Nacional.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Con nuestros niños, niños y adolescentes, ¡ni un paso atrás! En el colegio Café Madrid, se hizo la convocatoria desde un símbolo poderoso: una mano roja.
No es solo un color; es un grito firme de la Policía Nacional y la sociedad bumanguesa frente al crimen más atroz: el reclutamiento de nuestros niños, niñas y adolescentes. Hace 24 años, el mundo pactó que ningún menor de 18 años debe ser parte de la guerra.

Pero más allá de los decretos que custodiamos en el Ministerio de Defensa Nacional, hoy les decimos a los jóvenes: su único uniforme debe ser el del colegio, y su única herramienta, un libro o un balón en las canchas de sus barrios.
Miren sus manos, jóvenes bumangueses, están hechas para construir y abrazar, no para empuñar un fusil. Bucaramanga se levanta y ruge: ¡Con nuestros niños, NO! Su Policía Nacional es su aliada; estamos aquí para que sus vidas sigan siendo de colores y no marcadas por el gris de la violencia.
