Campesinas de Coromoro hilan arte y conservación.
Resumen
En Coromoro, un grupo de artesanas impulsa Coromorarte, un emprendimiento que mantiene viva la tradición del tejido en lana, combinando técnicas ancestrales con un enfoque sostenible. Usan materiales locales y naturales, generando desarrollo cultural y económico para su comunidad.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
En Santander se recupera una cultura perdida; desde el municipio de Coromoro, en la provincia Guanentá, las artesanas desarrollan un modelo de emprendimiento que busca visibilizar su economía, tradiciones, fuerza de trabajo y empuje santandereano.
Es así como nació Coromorarte, un grupo de artesanas que exaltan el trabajo del tejido en lana, una iniciativa que busca, como propósito, no dejar morir la cultura y el trabajo de hilar para crear arte. Campesinas unidas que, con liderazgo y creatividad, impulsan el desarrollo económico, social y cultural del territorio.

La gobernación de Santander enaltece y apoya las ideas comunitarias que nacen de las manos artesanas que mantienen viva una tradición, contando historias que pertenecen a cada familia y enorgullecen a su territorio.
Este emprendimiento, que germina desde la biodiversidad de la tierra santandereana trabaja con palmas naturales y lana de oveja, combinando tintes naturales que fortalecen su conexión con la naturaleza y fomentan un enfoque sostenible, el cual les permite crear sombreros, carteras, bolsos, tapetes, jarrones, entre otras artesanías, producto de un esfuerzo comunitario.
Dora Luz Cáceres, miembro de Coromorarte: "Hemos tenido la oportunidad de recibir capacitaciones en tejido y en el proceso, desde el lavado de la lana hasta la elaboración de productos".

Las artesanas buscan transformar la capacidad colectiva del trabajo de hilar, creando espacios para niños y jóvenes que quieran aprender a realizar este arte, visitando escuelas para que no se pierdan los valores y enseñanzas que dejaron los antepasados guane.
Coromorarte invita a los ciudadanos a visitar y apoyar las economías locales del municipio, llevándose un recuerdo o una artesanía que representa la identidad colonial, fomentando el desarrollo y oportunidades para cada mano que se dedica a este trabajo.