Condenados 11 exintegrantes de las FARC involucrados en 65 asesinatos durante las tomas de Mitú y Miraflores
La fiscalía general de la Nación confirmó que un juez de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá condenó a 11 exintegrantes del Bloque Oriental de las extintas Farc, por graves hechos de violencia relacionados con la toma armada de municipios como Mitú, en Vaupés, y de Miraflores, en Guaviare. Los implicados que deberán responder ante la justicia son: Ángel Melquisedec Alfaro Bonilla; César Díaz Sosa, alias Coche-bomba; Críspulo Efraín Quiñonez Barreiro; Daniel Zárate Velandia; John Jairo Ramírez, alias Fuego Verde; Berny Derley Ordoñez Castro; Ferney Valverde Fajardo; Marlio Mora Morales; Rodrigo Ducuara Yate; Rahomir Rodríguez Trujillo y Alexander Gómez.
El ente investigador informó que las once personas que integraban el Bloque Oriental están involucradas en por lo menos 165 hechos delictivos ejecutados en Arauca, Boyacá, Casanare, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Meta, Vaupés, Vichada y Amazonas. La investigación permitió establecer que los condenados estuvieron involucrados en la incursión armada de Mitú, en Vaupés, donde más de 1.500 miembros de esa estructura atacaron la estación de policía con armas no convencionales. El ataque que se perpetró el 26 de octubre de 1998 dejó 38 integrantes de la fuerza pública y 8 civiles asesinados; además, 61 policías terminaron secuestrados.
Otro de los hechos violentos en los que participaron tiene relación con la toma de bases de la Policía Antinarcóticos y el Ejército Nacional el 3 de agosto de 1998 en Miraflores, Guaviare. Esa acción ilegal dejó 19 uniformados muertos y 131 secuestrados. Los sentenciados también están asociados con el reclutamiento forzado de una niña de 11 años que vivía en la vereda Retiro Milagro de Yopal, en Casanare, en 1995. En ese caso, la menor de edad estuvo en zonas campamentarias de las extintas Farc, donde fue abusada de manera sistemática y obligada a abortar en dos ocasiones, según la Fiscalía.
Los exmiembros de las extintas Farc también terminaron ligados con la desaparición de Pedro Antonio Ramos, un integrante de la Policía de quien se desconoce su paradero, después de que fue retenido el 6 de diciembre del 2000 en Yopal, Casanare, donde fue obligado a descender de un bus y trasladado por hombres armados a un área rural. La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá condenó a los exguerrilleros a 11 años de cárcel y una multa equivalente a $30.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, además de atender los compromisos que les fueron impuestos en el mismo fallo.