Debate en Bucaramanga: ¿Se está normalizando el sicariato en Bucaramanga? Piden investigar quién está detrás de los homicidios
En Bucaramanga crece el debate por la violencia homicida y la necesidad de identificar a los autores y determinadores de los crímenes, más allá de los antecedentes de las víctimas.
En Bucaramanga crece el debate por la violencia homicida y la necesidad de identificar a los autores y determinadores de los crímenes, más allá de los antecedentes de las víctimas.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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La violencia homicida que golpea a Bucaramanga abrió un nuevo debate: ¿se están normalizando los asesinatos cuando las víctimas tienen antecedentes judiciales?
La discusión surgió luego de que el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, señalara que 79 de los 108 homicidios registrados este año estarían relacionados con personas que tenían procesos judiciales o presuntos vínculos con actividades delictivas. El mandatario incluso aseguró que varias de las víctimas “no eran angelitos”.
Sin embargo, el analista Julio Acelas cuestionó que esta circunstancia pueda terminar restándole gravedad a los crímenes y pidió centrar la atención en una pregunta que, según considera, debe ser respondida por las autoridades: ¿quién está ordenando y financiando estos asesinatos?
Uno de los interrogantes planteados es si detrás de algunos de los casos existe una especie de “lista negra” que estaría siendo ejecutada con precisión por estructuras criminales. Para Acelas, no basta con establecer los antecedentes de las víctimas; es indispensable identificar a los autores materiales, los determinadores y las organizaciones que estarían detrás de los homicidios.
La preocupación cobra mayor relevancia ante los recientes ataques sicariales registrados en la ciudad y las hipótesis relacionadas con ajustes de cuentas, disputas por el control del microtráfico y enfrentamientos entre bandas.
A esto se suma un panorama preocupante para Santander: cifras del Ministerio de Defensa citadas por Blu Radio señalan que los homicidios aumentaron 51 % durante el primer semestre de 2026.
El debate, entonces, no se limita a quiénes están siendo asesinados, sino a quiénes están disparando, quiénes dan las órdenes y qué estructuras se están fortaleciendo detrás de esta ola de violencia.
Para las autoridades queda el desafío de esclarecer cada crimen y evitar que la condición de una víctima termine convirtiéndose en una justificación para dejar los homicidios sin respuesta.