DeepSeek cerca de integrarse a tareas militares en China
Resumen
DeepSeek, una plataforma de IA desarrollada en China, está en expansión internacional generando preocupación por su uso militar. La falta de regulación en América Latina amplifica el riesgo de exposición de datos sensibles.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)El uso experimental de sistemas avanzados de inteligencia artificial para optimizar tareas de vigilancia y gestión de datos vuelve a encender las alarmas sobre la falta de regulación y los riesgos de filtración de información en América Latina. En el centro de este debate se encuentra DeepSeek, la plataforma de IA desarrollada en China cuya expansión internacional genera crecientes cuestionamientos políticos y de seguridad.
En las últimas semanas, DeepSeek volvió a ser noticia tras una denuncia presentada en Estados Unidos. El presidente del Comité Selecto sobre China de la Cámara de Representantes, John Moolenaar, sostuvo que Nvidia colaboró con la empresa china en el desarrollo de modelos que posteriormente habrían sido utilizados por el Ejército Popular de Liberación. Según la información recabada, personal especializado de la compañía estadounidense habría contribuido a un “codiseño optimizado de algoritmos, marcos y hardware”, permitiendo avances significativos en eficiencia.
Uno de los datos que más preocupación genera es el rendimiento del modelo DeepSeek-V3, que requiere un volumen de horas de GPU considerablemente menor al de sistemas equivalentes desarrollados en Occidente. Para analistas estadounidenses, esta eficiencia técnica facilita su adopción masiva en entornos militares y de seguridad, reduciendo costos y dependencia tecnológica externa.
Un informe del think tank Jamestown Foundation señala que la integración de DeepSeek en las estructuras militares y represivas chinas perfila un nuevo paradigma de seguridad nacional basado en análisis automatizados y toma de decisiones en tiempo real. Empresas privadas controladas por el Partido Comunista Chino, como Shanxi 100 Trust Information Technology, juegan un rol clave en este proceso al proveer hardware y soluciones de IA a contratos de defensa valuados en decenas de millones de renminbis.
Más allá del ámbito militar, DeepSeek también está siendo probado en tareas de seguridad pública. Sistemas de reconocimiento facial, análisis de multitudes y fusión de bases de datos policiales permiten incrementar la capacidad de vigilancia del Estado chino, aunque muchos de estos usos aún se mantienen en fase experimental.
La naturaleza parcialmente abierta del ecosistema DeepSeek plantea riesgos adicionales, como exposición de código, manipulación hostil y fugas de datos. Países como Italia, Canadá, Reino Unido, Japón y Corea del Sur ya han restringido su uso en oficinas públicas. En contraste, América Latina carece de marcos regulatorios claros frente a este tipo de tecnologías.
Para los especialistas, la región enfrenta una decisión estratégica: regular de manera preventiva herramientas controladas por regímenes autoritarios o exponerse a que datos sensibles de millones de ciudadanos queden bajo influencia externa, sin garantías suficientes de transparencia ni protección.