Del conflicto al Mundial: nueve jugadores de la Selección Colombia nacieron en territorios golpeados por la violencia
Nueve jugadores de la Selección Colombia nacieron en municipios PDET o ZOMAC, zonas golpeadas por el conflicto armado y la pobreza, y hoy representan historias de resiliencia rumbo al Mundial 2026.
Nueve jugadores de la Selección Colombia nacieron en municipios PDET o ZOMAC, zonas golpeadas por el conflicto armado y la pobreza, y hoy representan historias de resiliencia rumbo al Mundial 2026.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
La convocatoria de la selección Colombia para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 no solo refleja el presente futbolístico del país, sino también las profundas realidades sociales de las regiones donde crecieron varios de los jugadores elegidos por Néstor Lorenzo. Detrás de la lista de 26 convocados aparecen historias marcadas por la violencia, la pobreza, el abandono estatal y la lucha por salir adelante en territorios golpeados durante décadas por el conflicto armado colombiano.
De acuerdo con un informe del portal Rutas del Conflicto, el 35% de los futbolistas convocados nació en municipios catalogados por el Estado como Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) o Zonas Más Afectadas por el Conflicto Armado (ZOMAC), regiones históricamente golpeadas por la guerra, las economías ilegales y la ausencia institucional.
En total, nueve jugadores de la actual selección provienen de estas zonas vulnerables, demostrando cómo el fútbol terminó convirtiéndose para muchos de ellos en una oportunidad de transformación social y una salida frente a contextos extremadamente difíciles.
Entre los nombres que más llaman la atención aparece Daniel Muñoz, actual lateral del Crystal Palace de Inglaterra y una de las figuras más importantes de la Tricolor. Nacido en Amalfi, Antioquia, municipio clasificado como PDET y ZOMAC, Muñoz vivió un camino lleno de obstáculos antes de consolidarse como futbolista profesional.
El defensor reveló años atrás que tuvo que presentarse a pruebas en más de diez equipos antes de recibir una oportunidad profesional. Su debut llegó apenas a los 21 años, una edad considerada tardía para el fútbol de alto rendimiento.
“En mis principios no fue nada fácil”, recordó el jugador, que hoy disputará su primera Copa del Mundo convertido en referente de la selección Colombia.
Otro caso emblemático es el de Juan Fernando Quintero. Aunque nació en Medellín, el mediocampista creció en la Comuna 13, uno de los sectores urbanos más afectados por la violencia en Colombia y escenario de la recordada Operación Orión, considerada una de las intervenciones militares urbanas más violentas de la historia reciente del país.
La vida de Quintero también estuvo marcada por tragedias personales. Perdió a su padre siendo apenas un niño y encontró en el fútbol una vía para escapar de la violencia y construir un futuro diferente.
Los nueve convocados nacidos en zonas PDET y ZOMAC
Según el informe divulgado por Rutas del Conflicto, estos son los futbolistas convocados al Mundial que nacieron en territorios priorizados por el Estado debido a sus altos niveles de violencia y pobreza:
- Daniel Muñoz (Amalfi, Antioquia – PDET y ZOMAC)
- Dávinson Sánchez (Caloto, Cauca – PDET y ZOMAC)
- Richard Ríos (Vegachí, Antioquia – PDET y ZOMAC)
- Jaminton Campaz (Tumaco, Nariño – PDET y ZOMAC)
- Jhon Córdoba (Istmina, Chocó – PDET y ZOMAC)
- Álvaro Montero (El Molino, La Guajira – ZOMAC)
- Willer Ditta (La Jagua de Ibirico, Cesar – ZOMAC)
- Jhon Arias (Quibdó, Chocó – ZOMAC)
- Carlos Andrés Gómez (Quibdó, Chocó – ZOMAC)
Cinco de ellos nacieron en municipios que hacen parte simultáneamente de ambas categorías, es decir, territorios identificados como los más afectados por el conflicto armado y la debilidad institucional.
El informe también destaca que buena parte de los jugadores tuvo que abandonar sus municipios de origen para perseguir el sueño profesional. El 42% de los convocados no nació en las capitales de sus departamentos, y varios debieron migrar desde zonas rurales o apartadas hacia ciudades con mayores oportunidades deportivas.
Chocó, uno de los departamentos con mayores índices de pobreza multidimensional en Colombia, aporta tres jugadores a la selección: Jhon Arias, Carlos Andrés Gómez y Jhon Córdoba. Mientras tanto, Antioquia y Valle del Cauca lideran el número total de futbolistas convocados.
Otro dato relevante es que el 92% de los jugadores debutó profesionalmente en el fútbol colombiano, reflejando la importancia de las canteras nacionales en la formación de talento pese a las dificultades sociales y económicas que enfrentan muchas regiones.
Más allá de lo deportivo, la actual selección Colombia se convirtió en un reflejo de las desigualdades y contrastes del país. Muchos de sus jugadores crecieron en municipios donde la violencia armada, la pobreza y la falta de oportunidades hacían difícil imaginar un futuro distinto.
Sin embargo, esas mismas historias hoy representan un símbolo de resiliencia para miles de jóvenes colombianos que sueñan con transformar sus vidas a través del deporte.
En cada convocatoria, entrenamiento o partido mundialista, no solo estarán representados los colores de Colombia, sino también las historias de superación de futbolistas que lograron gambetear la violencia para llegar a la máxima cita del fútbol mundial.