Del Ejército Libertador al Ejército del siglo XXI: historia de evolución, compromiso y servicio a Colombia
Colombia conmemora 216 años del Ejército y 207 años de la Batalla de Boyacá, destacando su evolución, modernización y compromiso con la defensa de la soberanía y la seguridad nacional.
Colombia conmemora 216 años del Ejército y 207 años de la Batalla de Boyacá, destacando su evolución, modernización y compromiso con la defensa de la soberanía y la seguridad nacional.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Colombia conmemora 216 años del Ejército y 207 años de la Batalla de Boyacá
Cada uno de sus hombres y mujeres escribe diariamente nuevas páginas de una historia construida con disciplina, sacrificio y un firme compromiso con la defensa de la Nación.
La victoria alcanzada el 7 de agosto de 1819 en la Batalla de Boyacá no sólo consolidó la independencia de la Nueva Granada, sino que marcó el nacimiento de un Ejército que, con el paso de más de dos siglos, continúa evolucionando para responder a los desafíos de cada época, manteniendo vigente su misión de proteger la soberanía, la integridad del territorio nacional y a todos los colombianos.
La Campaña Libertadora representó el esfuerzo conjunto de miles de hombres y mujeres que, procedentes de diferentes regiones y condiciones sociales, unieron su capacidad para conquistar la libertad.
Aquel Ejército, conformado por campesinos, indígenas, afrodescendientes y voluntarios, enfrentó grandes limitaciones logísticas y materiales, pero encontró en el compromiso de la población un apoyo decisivo para alcanzar la victoria.
Con la consolidación de la República, el Ejército Nacional inició un proceso permanente de transformación. Durante el siglo XIX contribuyó a la organización del Estado y a la defensa de la soberanía nacional.
Operaciones de Acción Decisiva
Posteriormente, la profesionalización de sus integrantes, la creación de escuelas de formación, la modernización de la doctrina militar y la incorporación de nuevas capacidades permitieron consolidar una Fuerza moderna, profesional y preparada para enfrentar los retos de la seguridad nacional.
Hoy, el Ejército Nacional integra tecnología de vanguardia, capacidades de inteligencia, movilidad terrestre y aérea, así como talento humano altamente capacitado para desarrollar operaciones en todo el territorio colombiano.
Su actuar se fundamenta en el respeto por los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y la protección de la población civil, consolidándose como una institución moderna al servicio de la Nación.
En desarrollo del Plan de Campaña Estratégico Conjunto Ayacucho, el Ejército orienta sus esfuerzos a debilitar las capacidades de las organizaciones armadas ilegales y de los grupos del crimen organizado, proteger a la población, defender la infraestructura estratégica del Estado y generar condiciones de estabilidad que favorezcan el desarrollo de las regiones.
Para ello ejecuta operaciones militares de Acción Decisiva, dirigidas a neutralizar las amenazas; operaciones de Configuración, enfocadas en fortalecer la presencia institucional y la seguridad territorial; y operaciones de Sostenimiento, orientadas a preservar los logros alcanzados y garantizar la estabilidad de los territorios.

Las mujeres: protagonistas de la
independencia y de la seguridad de Colombia
Aunque durante muchos años su participación pasó desapercibida en los relatos históricos, las mujeres desempeñaron un papel determinante durante la Campaña Libertadora. Su contribución fue mucho más allá del apoyo logístico.
Muchas confeccionaron uniformes, prepararon alimentos, cuidaron a los soldados heridos y suministraron recursos para las tropas. Otras desarrollaron labores de inteligencia, transportaron mensajes, ocultaron armamento y recopilaron información sobre los movimientos de las fuerzas españolas, poniendo en riesgo su propia vida para favorecer el avance del Ejército Libertador.
En el nororiente colombiano, las mujeres desempeñaron un papel fundamental durante la gesta independentista. Figuras como Antonia Santos, quien organizó y financió la guerrilla de Coromoro; Policarpa Salavarrieta, reconocida por su labor de inteligencia y apoyo a la causa patriota; y Mercedes Ábrego de Reyes, residente de Cúcuta, quien confeccionó la indumentaria de Simón Bolívar y colaboró como informante, arriesgaron su vida y su patrimonio en favor de la libertad y la consolidación de la independencia.
Más de dos siglos después, ese legado permanece vivo. En el Batallón de Infantería Liviana N.° 40 Coronel Luciano D’Elhuyar, de la Quinta Brigada, un pelotón conformado por cerca de 30 mujeres, oriundas de diferentes regiones del país, cumple su servicio militar en la Base Militar Hidrosogamoso, unidad encargada de contribuir a la protección de la Central Hidroeléctrica que lleva su nombre, uno de los activos estratégicos más importantes de Colombia.
Desde allí desarrollan misiones de seguridad y defensa que contribuyen a proteger el funcionamiento de esta infraestructura estratégica, responsable de generar cerca del 10 % de la energía eléctrica del país, cuyo impacto trasciende las fronteras de Santander y favorece el desarrollo económico, industrial y social de Colombia.
Su disciplina, preparación y compromiso fortalecen diariamente las capacidades operacionales de la unidad, demostrando que el liderazgo femenino continúa siendo un componente esencial para el cumplimiento de la misión constitucional del Ejército Nacional.

La historia continúa escribiéndose
Desde aquellos soldados que cruzaron los Andes para conquistar la libertad hasta los hombres y mujeres que hoy protegen la infraestructura estratégica, apoyan a las comunidades y enfrentan las amenazas que afectan la seguridad nacional, el Ejército Nacional ha demostrado una permanente capacidad de adaptación, transformación y evolución.
Más de dos siglos después de la Batalla de Boyacá, la Quinta Brigada continúa fortaleciendo sus capacidades humanas, tecnológicas y operacionales para responder a los desafíos del presente y del futuro. Su compromiso con la defensa de la soberanía, la protección de la población y la consolidación de la estabilidad nacional mantiene vigente el legado de quienes lucharon por la independencia.
Hoy, como en 1819, el valor, el honor y el servicio continúan siendo el motor de un Ejército que evoluciona junto a Colombia. Cada uno de sus hombres y mujeres escribe diariamente nuevas páginas de una historia construida con disciplina, sacrificio y un firme compromiso con la defensa de la Nación.