Delimitación de Páramos: todo bien por el lado del Almorzadero pero todo mal para el lado de Santurbán
Resumen
Almorzadero ya tiene reserva temporal, pero Santurbán continúa sin una delimitación definitiva, especialmente en California y Vetas.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Mientras el Gobierno Nacional anuncia como un logro la creación de una zona de reserva temporal para proteger el páramo de Almorzadero, en algunos sectores persisten las críticas por la falta de decisiones de fondo en el complejo de Santurbán, especialmente en los municipios de California y Vetas, donde la delimitación definitiva continúa sin resolverse y mantiene en vilo a las comunidades y a sus sectores productivos.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
La decisión del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia de declarar una Zona de Reserva Temporal de Recursos Naturales Renovables sobre el páramo Almorzadero representa, sin duda, un paso importante en la protección de uno de los ecosistemas más estratégicos del nororiente colombiano.
La medida cobija 151.091 hectáreas ubicadas entre Santander y Norte de Santander, territorio que abastece de agua a más de 180.000 habitantes y conecta ecológicamente con los complejos de páramo del Cocuy y jurisdicciones de alta montaña para los páramos de Santurbán y Berlín.
La resolución, expedida el 13 de mayo mediante el acto administrativo 460, tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogables por dos más. Durante ese período no podrán otorgarse nuevas concesiones mineras ni ampliarse la frontera agropecuaria, aunque se mantendrán las actividades tradicionales de las comunidades campesinas, como la agricultura, la ganadería a pequeña escala, el turismo rural y la pesca de subsistencia, siempre bajo criterios de sostenibilidad ambiental.
El Gobierno sostiene que la medida cumple compromisos adquiridos con las comunidades campesinas del Almorzadero desde las movilizaciones de 2024 y ratifica la prohibición de actividades mineras en este ecosistema, considerado una de las principales fábricas de agua de la Cordillera Oriental.
Sin delimitación y sin nada
Sin embargo, el anuncio también pone en evidencia el marcado contraste con la situación que se vive en Santurbán. En esta región, que abastece de agua a más de dos millones de personas en el área metropolitana de Bucaramanga, el proceso de delimitación ha tropezado durante más de una década entre decisiones judiciales, controversias técnicas y enfrentamientos entre organizaciones ambientalistas, comunidades mineras y autoridades nacionales.
Particularmente en California y Vetas, dos municipios con una tradición minera centenaria, aún no existe una definición clara sobre el alcance de la delimitación y las actividades económicas permitidas. La incertidumbre ha afectado inversiones, empleo y la planeación territorial, mientras continúa el debate sobre el equilibrio entre la preservación del recurso hídrico y la subsistencia de cientos de familias que históricamente han dependido de la minería.
La creación de la reserva temporal en Almorzadero demuestra que el Gobierno sí cuenta con instrumentos jurídicos para avanzar en la protección de ecosistemas estratégicos cuando existe voluntad política y acuerdos territoriales. No obstante, también deja al descubierto la lentitud con la que se ha manejado uno de los conflictos ambientales más emblemáticos del país.
Para muchos sectores santandereanos, el reto sigue siendo trasladar esa capacidad de decisión al caso de Santurbán, donde la ausencia de definiciones concretas continúa prolongando un debate que, más allá de lo ambiental, tiene profundas implicaciones económicas, sociales y políticas para toda la región.