Dependencia de gas importado alcanzó un máximo histórico en Colombia: Campetrol
La dependencia de gas importado en Colombia llegó a 32,3 % del suministro comercializado, su nivel más alto histórico, mientras la producción nacional de gas sigue cayendo.
La dependencia de gas importado en Colombia llegó a 32,3 % del suministro comercializado, su nivel más alto histórico, mientras la producción nacional de gas sigue cayendo.
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El país registró 32 pozos exploratorios entre enero y agosto de 2026, un crecimiento del 18,5 % frente al mismo periodo del año pasado. Sin embargo, la producción de petróleo y gas comercializado continúa a la baja, mientras las importaciones de gas natural ya representan el 32,3 % del suministro nacional.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
Colombia comienza a mostrar algunas señales de recuperación en las actividades de exploración de hidrocarburos, pero el repunte todavía resulta insuficiente para revertir el deterioro de la producción nacional y la creciente dependencia del gas importado. Las cifras más recientes de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (CAMPETROL) revelan un sector que intenta reactivarse, aunque sigue enfrentando importantes desafíos para garantizar el abastecimiento energético del país.
El principal indicio de recuperación está en la perforación exploratoria. Entre enero y agosto de 2026 se perforaron 32 pozos de este tipo, cinco más que en el mismo periodo de 2025, lo que representa un incremento del 18,5 %. Aunque el resultado es positivo, el volumen de actividad todavía es limitado frente a las necesidades de reposición de reservas y descubrimiento de nuevos recursos para sostener la producción en los próximos años.
La diferencia entre exploración y desarrollo resulta determinante para comprender el panorama. Mientras los pozos exploratorios buscan identificar nuevas acumulaciones de hidrocarburos, los pozos de desarrollo permiten aprovechar y aumentar la producción de yacimientos conocidos. En este último frente, Colombia perforó 278 pozos durante los primeros ocho meses del año, una reducción del 14,2 %, equivalente a 46 pozos menos que en igual periodo de 2025.
En otras palabras, la industria registra una mejoría moderada en la búsqueda de nuevos recursos, pero una disminución en las actividades destinadas a desarrollar los campos existentes. Esta combinación limita las posibilidades de una recuperación sostenida de la producción nacional.
Más taladros, pero sin un repunte significativo
El comportamiento de los equipos de perforación y mantenimiento también refleja una reactivación modesta. En agosto de 2026 Colombia registró 114 taladros activos, apenas dos más que en el mismo mes del año anterior, para un crecimiento del 1,8 %. La cifra, además, se mantuvo sin variaciones frente a julio.
De ese total, 32 equipos estaban dedicados a perforación y 82 a labores de mantenimiento de pozos. Entre los primeros, 31 operaban en tierra y uno en el mar Caribe.
Los taladros de perforación aumentaron un 3,2 % anual, mientras que los de mantenimiento crecieron un 1,2 %. Son variaciones favorables, pero todavía moderadas para una industria que necesita ampliar la actividad exploratoria, desarrollar nuevos proyectos y compensar el declive natural de los campos en producción.
La estabilidad en el número de equipos activos sugiere que el sector ha logrado contener, al menos parcialmente, la reducción de sus operaciones. Sin embargo, el crecimiento de los taladros no se traduce todavía en una recuperación generalizada de los indicadores productivos.
El petróleo sigue perdiendo terreno
La producción fiscalizada de petróleo alcanzó en agosto un promedio de 732.700 barriles diarios, un aumento del 0,7 % frente a julio, cuando se registraron 727.900 barriles por día. No obstante, la comparación anual muestra una realidad menos alentadora: frente a los 750.200 barriles diarios de agosto de 2025, la producción disminuyó un 2,3 %, equivalente a 17.400 barriles diarios menos.
Entre enero y agosto de 2026, el promedio se situó en 731.200 barriles diarios, una caída del 2,2 % frente al mismo periodo del año pasado.
La recuperación mensual, por tanto, no alcanza a compensar la tendencia descendente observada en la comparación anual. El desafío consiste en transformar las señales de estabilización en nuevos proyectos, mayor actividad de perforación y descubrimientos que permitan sostener la oferta nacional.
La situación más preocupante aparece en el mercado del gas natural. En agosto, las importaciones promediaron 341,4 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), un incremento del 126,9 % frente a los 150,5 MPCD registrados en agosto de 2025. En comparación con julio de este año, cuando las compras externas alcanzaron 301,9 MPCD, el aumento fue del 13,1 %.
El dato más significativo es que el gas importado representó el 32,3 % del suministro comercializado en Colombia, la mayor participación de toda la serie histórica, según el informe de CAMPETROL. El registro superó el máximo anterior del 29,9 %, alcanzado en octubre de 2024.
Esto significa que, por cada 100 unidades de gas comercializadas en el país durante agosto, aproximadamente 32 provinieron del exterior. La cifra evidencia el peso creciente de las compras internacionales en un mercado que tradicionalmente ha dependido de la producción nacional.
Entre enero y agosto, las importaciones representaron el 26,1 % del gas comercializado, con un promedio de 248,6 MPCD, frente al 17,4 % registrado en el mismo periodo de 2025. El aumento fue de 8,7 puntos porcentuales.
Mientras tanto, el gas comercializado de producción nacional promedió 704,2 MPCD durante los primeros ocho meses del año, una reducción del 12,8 % frente al mismo periodo de 2025. En agosto, este indicador llegó a 717 MPCD, con una disminución anual del 10,4 %.
La diferencia entre la producción fiscalizada de gas y el volumen comercializado también es importante: no todo el gas producido está disponible para su venta, debido a factores operativos y a los distintos usos que tiene dentro de la cadena de producción. Por ello, el indicador comercializado resulta especialmente relevante para evaluar el abastecimiento efectivo del mercado.
El reto de incorporar nuevas reservas y producción
Ante este escenario, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) creó el 25 de agosto de 2026 el Grupo Estratégico de Aceleración de Proyectos de Gas (GEAPG), orientado a agilizar los trámites de iniciativas con potencial para incorporar nuevos volúmenes al mercado nacional en el corto y mediano plazo.
La medida busca facilitar el avance de proyectos que contribuyan a ampliar la oferta y diversificar las fuentes de suministro. Sin embargo, su impacto dependerá de la capacidad de convertir la agilización administrativa en proyectos ejecutados y volúmenes efectivamente disponibles para los consumidores.
La recuperación exploratoria también exige continuidad. La perforación de nuevos pozos, por sí sola, no garantiza descubrimientos comerciales ni incrementos inmediatos de producción. Entre la identificación de un recurso, la evaluación de su viabilidad y su entrada efectiva al mercado pueden transcurrir varios años.
Por eso, el crecimiento del 18,5 % en pozos exploratorios constituye una señal favorable, pero no suficiente para concluir que Colombia haya recuperado el dinamismo de su industria de hidrocarburos.