Detenida 14 años después de asesinar a su amiga
La Policía de Arlington detuvo a Mayra Velásquez por el asesinato de Irasema Chávez en Texas, resuelto 14 años después gracias a genealogía genética.
La Policía de Arlington detuvo a Mayra Velásquez por el asesinato de Irasema Chávez en Texas, resuelto 14 años después gracias a genealogía genética.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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La Policía de Arlington detuvo a Mayra Velásquez por el asesinato de Irasema Chávez, ocurrido en Texas en 2012. La investigación se resolvió 14 años después mediante genealogía genética. Ambas eran originarias de Allende, Nuevo León, México.
La detención de una mujer originaria de México por un homicidio ocurrido hace más de una década volvió a colocar bajo atención un caso que permaneció sin resolver durante años en Texas, Estados Unidos.
La investigación, reactivada con herramientas de genealogía genética, permitió identificar a una presunta responsable del asesinato de otra mexicana originaria de Nuevo León, un caso documentado por medios estadounidenses a partir de información oficial.
Durante más de 14 años, las autoridades conservaron evidencia biológica y revisaron el expediente sin lograr identificar a la persona que atacó a la víctima dentro de su departamento en Arlington. El caso dio un giro tras la aplicación de nuevas técnicas forenses y la colaboración entre agencias de investigación.
La víctima murió tras recibir más de 100 heridas provocadas con un arma blanca, según estableció la autopsia realizada durante la investigación. La Policía de Arlington informó que el homicidio ocurrió dentro de un complejo de departamentos ubicado sobre South Collins Street, donde familiares localizaron sin vida a Irasema Chávez después de no poder comunicarse con ella.
Los investigadores determinaron que la víctima murió por múltiples heridas de arma blanca y establecieron desde un inicio que no existían señales de ingreso forzado al inmueble, por lo que consideraron que la víctima conocía a la persona que ingresó al departamento.