El último gran caudillo de Colombia
Resumen
El artículo refleja sobre la vida política y legado de Luis Carlos Galán Sarmiento, destacado líder político colombiano asesinado hace más de tres décadas. Galán fue conocido por su valiente denuncia de la mafia y su intención de educar políticamente a los jóvenes colombianos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Por: Doris Ortega Galindo
“Los jóvenes deben entender que el poder no se obtiene por concesión generosa del que lo posee. Solo el Pueblo puede y debe otorgarlo y solo lo hace cuando el aspirante a merecerlo se organiza debidamente” Luis Carlos Galán Sarmiento (Bucaramanga, 29 de septiembre de 1943 - Bogotá, 18 de agosto de 1989).
Han transcurrido más de tres décadas desde el asesinato de Luis Carlos Galán. Me inclino a pensar que su irrupción al escenario político nacional, latinoamericano y mundial no fue fruto del azar, sino más bien de la interacción de factores internacionales y nacionales que se conjugaron en el intervalo de 1943 a 1989, facilitando que una combinación de componentes como el carisma, la preparación intelectual, la fuerza moral y el poder de la palabra se integraran en un hombre único. Todo lo anterior acompañado de su gran voluntad de poder y vocación de servicio público.
La comprensión adecuada de la personalidad de Galán implica entender su momento histórico. En donde Colombia paso de ser un país con costumbres puritanas y conservadoras a un “narco estado”, donde para algunos, era un orgullo presumir de “amigos” que hacían parte de mafias, que lo compraban todo con dineros ilícitos. Pero este héroe de corazón noble y pies de plomo, se atrevió a denunciar la incursión precisamente de estos “personajes oscuros” en los estamentos políticos más importantes del país; siendo a la postre, esta actitud valiente, lo que determinaría su sentencia de muerte, orquestada por un opositor de partido y ejecutada por Pablo Escobar.
Es importante mencionar que, a sus 46 años, Galán se comprometió con la solución de los problemas más significativos de Colombia, y eso se vio reflejado antes que nada en su deseo ferviente de ser un educador político de la juventud y de los sectores mayoritarios colombianos. Estudió y practicó la política como arte y ciencia, y tenía un conocimiento apropiado, pero a la vez adelantado para su tiempo.
Este líder innato, fue abogado, economista, pensador, periodista, diplomático, político, fundador y líder del Nuevo Liberalismo, y otrora miembro del Partido Liberal Colombiano. Pero antes que nada un padre abnegado, cuyo legado retumba en nuestros días en la “tierra del olvido”, trayendo a colación la popular canción de Carlos Vives.
Quiero cerrar este sentido homenaje a mi “santandereano eterno”, a propósito de una entrevista que le hicieran un años antes de su asesinato, donde le preguntaron sobre la cualidad más importante que debían tener en cuenta los jóvenes, que deseaban incursionar en la política: “Que lean y estudien historia …” Magistral y muy vigente el concejo del doctor Galán, sobre todo en un país con tan mala memoria colectiva. * Abogada, Docente Investigadora