Emilia Clarke revela el duro impacto emocional y físico que dejaron los aneurismas que sufrió durante “Game of Thrones”
Resumen
Emilia Clarke reveló que los aneurismas cerebrales que sufrió durante Game of Thrones le dejaron secuelas físicas y emocionales que aún enfrenta.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)La actriz británica Emilia Clarke abrió nuevamente su corazón sobre uno de los episodios más difíciles de su vida: los dos aneurismas cerebrales que sufrió mientras grababa la exitosa serie Game of Thrones. En una reciente entrevista en el pódcast How to Fail with Elizabeth Day, la intérprete de Daenerys Targaryen relató cómo estuvo al borde de la muerte y las secuelas físicas y emocionales que aún enfrenta más de una década después.
Clarke explicó que el primer aneurisma ocurrió en 2011, poco después del estreno de la primera temporada de la serie. Mientras entrenaba en un gimnasio del norte de Londres, comenzó a sentir un dolor de cabeza extremo que rápidamente se volvió insoportable. La actriz recordó que sintió como si “una banda elástica estuviera apretando” su cerebro y terminó desplomándose en el baño del lugar, con fuertes vómitos y un dolor punzante.
Tras ser trasladada de urgencia a un hospital, los médicos descubrieron que había sufrido una hemorragia cerebral causada por un aneurisma. La actriz fue sometida a una cirugía inmediata que logró salvarle la vida, aunque el procedimiento le dejó secuelas temporales, entre ellas afasia, un trastorno neurológico que afectó su capacidad para hablar con normalidad.
“Hubo momentos en los que no podía recordar mi propio nombre”, confesó Clarke durante la entrevista. A pesar de la gravedad del cuadro, regresó al rodaje apenas semanas después por temor a perder su papel en la serie de HBO.
Sin embargo, el problema no había terminado. Durante aquella primera operación, los médicos detectaron un segundo aneurisma en el lado opuesto del cerebro. Inicialmente decidieron monitorearlo, pero tiempo después descubrieron que había aumentado considerablemente de tamaño.
La actriz relató que la segunda cirugía, realizada en Estados Unidos en 2013, estuvo marcada por complicaciones críticas. Según contó, el procedimiento falló inicialmente y los médicos tuvieron que practicarle una craneotomía de emergencia para detener una nueva hemorragia cerebral.
“Mis padres recibían información distinta cada media hora: que podía morir, quedar ciega o paralizada”, recordó la actriz sobre uno de los momentos más angustiantes de su vida.
Aunque logró sobrevivir, Clarke aseguró que las consecuencias emocionales fueron devastadoras. La actriz confesó que durante mucho tiempo sintió que había “engañado a la muerte” y vivía con miedo constante de sufrir otro colapso.
“Me desconecté emocionalmente. Sentía que no debía estar aquí”, explicó. Además, señaló que todavía experimenta ansiedad cada vez que siente un dolor de cabeza, debido al temor de revivir aquella experiencia.
En la misma conversación, la actriz reveló que recientemente fue diagnosticada con el síndrome de Ehlers-Danlos y el síndrome de activación mastocitaria, afecciones que relaciona con las secuelas de las lesiones cerebrales sufridas años atrás.
Desde 2019, Clarke ha utilizado su experiencia para impulsar SameYou, una organización dedicada a apoyar la recuperación de personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares y lesiones cerebrales traumáticas.
La actriz aseguró que compartir públicamente su historia ha sido parte de su proceso de sanación y una manera de ayudar a otros pacientes que atraviesan situaciones similares.