Empréstito del Alcalde debe ser resuelto por el Concejo sin atajos ni cálculos politiqueros
Resumen
Javier Ayala respalda el empréstito para obras prioritarias en Bucaramanga y pide transparencia, control y ejecución para modernizar la movilidad.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Concejal liberal Javier Ayala defiende la modernización de Bucaramanga
Para el Concejal Javier Ayala, el empréstito que solicita el Alcalde representa una prueba de madurez porque o Bucaramanga invierte para corregir sus rezagos, o acepta prolongarlos.
Durante la sesión del Concejo de Bucaramanga, que fue cancelada este sábado 28 de marzo por falta de garantías, y en la cual se debía definir si se aprueba o no el empréstito por 538.000 millones de pesos que se necesitan para obras prioritarias en la capital santandereana, tuvimos la oportunidad de conversar a través de Diario EL FRENTE, Radio Bucarica y su Noticiero Regional de Santander, en la Cadena de la Cordialidad, con el Concejal Javier Ayala (foto), del Partido Liberal.
La discusión sobre el empréstito que la Alcaldía de Bucaramanga tramita en el Concejo dejó una idea central bastante clara, y es que la ciudad no puede ya cubrir sus urgencias con remedios mínimos.
Para el Concejal Javier Ayala, la decisión en curso no autoriza gasto caprichoso ni cheque en blanco, sino que habilita al Alcalde para contratar un crédito destinado a obras que, a su juicio, ya cuentan con soporte técnico, estudios y planeación.
El debate, afirmó el cabildante, debe girar sobre una pregunta básica “¿la capital santandereana quiere resolver sus cuellos de botella o resignarse a convivir con ellos?”
“No se trata de inventar”
Durante la entrevista Ayala sostuvo que el plan incluye intervenciones de alto impacto. Mencionó el intercambiador del Puente de la Novena con la Avenida 45, una ampliación vial en la 2W y la renovación del sistema de semaforización, con equipos que, según dijo, llevan décadas de servicio.
“No se trata de inventar nada. Se trata de ejecutar lo que la ciudad necesita desde hace años”, explicó. Para él, el punto no pasa por discutir si las obras son útiles, sino por asegurar que el dinero tenga destino claro y control institucional.
El Concejal insistió en que la congestión del sector del Puente de la Novena y de Mutis afecta a miles de conductores cada día, en especial a residentes de la comuna 17 y a una población en crecimiento que requiere vías más seguras y fluidas.
Recordó que la ampliación prevista exige compra de predios, pero defendió que esa negociación se haga con precios justos para los propietarios. “Hay que respetar a la gente, pero también a la ciudad”, señaló. A su juicio, ese equilibrio define la seriedad del proyecto.

“La transparencia no sobra”
Ayala también cuestionó el estado del sistema de semáforos. Según él, Bucaramanga opera con infraestructura obsoleta que ya no responde a la dinámica actual del tráfico.
“No es posible que una ciudad con estas necesidades mantenga aparatos viejos, con bombillos dañados y fallas constantes”, dijo. En su criterio, modernizar la red semafórica “no constituye un lujo, sino una obligación básica para ordenar la movilidad y reducir riesgos en las vías”.
Javier Ayala defendió el trámite del proyecto al recordar que ya superó la comisión primera con siete votos favorables. Esa votación, afirmó, “demuestra que la propuesta llegó al Concejo con soportes suficientes para un segundo debate”.
Ayala pidió que la discusión se mantenga abierta a quienes respaldan y a quienes cuestionan el empréstito, pero advirtió que la administración debe explicar con precisión cada componente, cada costo y cada fase de ejecución. “La transparencia no sobra, hace falta”, resumió.

Recuperar a Bucaramanga
La entrevista tomó otro rumbo cuando se le pidió que analice el estado actual de la ciudad capital, en todos los aspectos. Javier Ayala habló del deterioro urbano, sostuvo que Bucaramanga perdió parte de la cultura ciudadana que la distinguió durante décadas.
A su juicio, la basura en las calles, la falta de respeto por las cebras y la desobediencia a la señalización reflejan una crisis de comportamiento colectivo. “Aquí falta educación, pero también sanción”, expresó.
Según si óptica, la ciudad no recuperará su orden sólo con campañas pedagógicas: también requiere medidas firmes para castigar a quienes ensucian, ocupan el espacio público o desprecian las normas.
El Concejal respaldó el operativo reciente en el puente de la Novena, donde la Alcaldía retiró a personas que consumían alcohol y drogas. Consideró la intervención necesaria y pidió que no se suspenda.
Para él, el sector se había degradado hasta convertirse en un punto de ocupación indebida y de inseguridad nocturna. “La autoridad tiene que recuperar los espacios y sostener la presencia institucional”, afirmó. Añadió que esos operativos deben repetirse hasta devolverle al lugar la limpieza, la tranquilidad y la seguridad para el uso ciudadano.
Ayala habló también desde su propia historia. Recordó que nació y creció en Bucaramanga y que empezó en Comultrasan desde abajo, con oficios básicos antes de llegar al Concejo.
Esa experiencia, dijo, le permitió valorar el trabajo disciplinado y la superación personal. Desde esa misma lógica, comparó la vida pública con la formación de un oficio. “Nadie mejora una ciudad sin esfuerzo, constancia y responsabilidad. Por eso defiendo mi visión de un Gobierno que combine obras, autoridad y ejemplo”.
Se necesita menos ruido
Sobre el clima político local, el Concejal lamentó la presencia de voces que solo critican y no aportan soluciones. Sostuvo que Bucaramanga no puede frenarse por quienes se oponen a todo por costumbre.
A su entender, nadie razonable puede rechazar un intercambiador, la ampliación de una vía o la modernización de la semaforización. Sin embargo, “todavía hay sectores que convierten cada iniciativa en un campo de batalla. La ciudad necesita menos ruido y más decisión”.