En Bucaramanga los parques narran la historia
Resumen
Los parques de Bucaramanga fueron creados para honrar a héroes. Hoy, el desconocimiento y vandalismo atentan contra su legado. La falta de enseñanza de la historia en colegios y el desarraigo cultural han eclipsado su importancia en la ciudad.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Los parques de Bucaramanga comenzaron a construirse a principios del siglo XX, y fueron concebidos inicialmente para honrar héroes nacionales y locales, sirviendo también como espacios de recreación. El Parque García Rovira fue el primero, inaugurado en 1907 en honor a José Custodio García Rovira, prócer de la independencia nacido en Bucaramanga en 1780. La estatua, construida por el maestro suizo Xavier Arnold, fue inaugurada en 1910.
En pocos años la ciudad se fue poblando de parques, ubicados muy cerca unos de otros, lo cual le dio el apelativo de ¨la ciudad de los parques¨. Quienes nacimos y crecimos en el siglo XX visitábamos con frecuencia esos espacios públicos, y conocíamos sus nombres y la historia de los próceres que tienen allí sus monumentos. Pero en la actualidad la situación es muy diferente: en general las personas desconocen los nombres de los parques y no saben quiénes son los personajes representados en las estatuas que están en los mismos; así escuchamos mencionar el parque de la alcaldía, el parque de las palomas, el parque de la Triada. Ese desconocimiento se debe básicamente a la falta de enseñanza de la Historia en los colegios y escuelas de todo el país. Ya no se enseña la Historia como materia aparte, sino que se engloba dentro de Sociales, y allí tienen prioridad otros temas.
También algunos parques han sido considerados como inseguros, y muchas personas se abstienen de visitarlos. Esto ha creado un problema de desarraigo cultural muy evidente en la población. No se puede querer lo que no se conoce, y el problema se acrecienta con la masiva llegada de población migrante, que tampoco tiene la oportunidad de aproximarse a nuestra historia.
Con frecuencia observamos en Bucaramanga monumentos vandalizados, como el busto de Benjamín Herrera, desaparecido del parque situado en la carrera 27 con calle 50. Los bustos de don David Puyana y el padre Francisco Romero en el parque Los Sarrapios están llenos de marcas de grafitis. También son recordados los ataques que ha recibido la escultura Mujer de Pie desnuda, conocida como la gorda de Botero, en el Parque San Pío. Todo esto tiene que ver con la ignorancia y falta de pertenencia de algunas personas, incapaces de valorar los parque y monumentos que adornan la ciudad, los cuales constituyen un recuerdo perenne de la historia. En Europa, no se presenta una situación similar… a nadie se le ocurre llenar de grafitis y letreros a monumentos como el Arco del Triunfo en París, la Torre de Pisa, o las paredes del Coliseo Romano.
Si miramos a Bucaramanga con otros ojos, podemos ver un panorama muy interesante: imaginemos una vista satelital de la ciudad, en la cual veamos los parques con nombres de próceres muy cerca unos de otros... pudiéramos decir que cada parque es como una página de un gran libro de Historia conformado por todos los parques de la ciudad. Esta idea me condujo a escribir el libro Conversaciones Imaginarias en la Ciudad de los parques, lo que cuentan las estatuas, en el cual un personaje llamado Charly adquiere el don de conversar con los próceres del pasado a través de sus estatuas en Bucaramanga, y de ese modo podemos conocer la historia de una manera diferente y divertida: narrada por sus protagonistas. Los próceres no solamente hablan de su pasado histórico, sino de la ciudad actual y sus problemáticas, e incluso hacen interesantes propuestas para desarrollar el turismo en Bucaramanga y Santander. En algunas librerías de la ciudad se puede adquirir el libro.
Carlos Rueda Rojas