Enfermedades prevenibles están aumentando la dependencia en adultos mayores
Resumen
Las enfermedades respiratorias prevenibles aumentan la dependencia en adultos mayores y la carga emocional y económica de sus familias.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Las enfermedades respiratorias prevenibles están generando un impacto cada vez más profundo en los adultos mayores colombianos y, al mismo tiempo, están afectando la estabilidad emocional, económica y laboral de miles de familias en el país. Expertos en salud pública advirtieron que condiciones como la neumonía, el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), la influenza y el COVID-19 no solo ponen en riesgo la vida de esta población, sino que también incrementan la pérdida de autonomía y la necesidad de cuidados permanentes.
En el marco del Día Internacional de las Familias, conmemorado cada 15 de mayo, especialistas hicieron un llamado a fortalecer la cultura de vacunación en adultos mayores como una estrategia clave para preservar su independencia y proteger la dinámica de los hogares.
Según datos citados por expertos, hasta el 48,6 % de los adultos mayores hospitalizados por neumonía puede presentar deterioro funcional después del alta médica, mientras que cerca del 19 % termina requiriendo un mayor nivel de cuidado. En el caso del Virus Respiratorio Sincitial (VRS), el panorama también es preocupante: hasta el 62 % de los pacientes mayores desarrolla deterioro funcional agudo y aproximadamente un tercio mantiene secuelas durante varios meses.
El doctor Carlos Ariza, presidente de la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría, explicó que la vacunación en personas mayores debe entenderse no solo como una medida de prevención médica, sino también como una herramienta para proteger la autonomía y reducir las cargas familiares derivadas de la dependencia.
“El aumento del ausentismo, la reducción en la productividad y el desgaste emocional son algunas de las consecuencias más frecuentes que puede vivir un cuidador. A esto se suma el impacto en la salud mental, que puede traducirse en menor concentración, fatiga y disminución del rendimiento”, señaló el especialista.
El envejecimiento de la población colombiana hace aún más relevante este debate. Proyecciones demográficas indican que para 2031 cerca del 19 % de la población del país tendrá más de 60 años, una transformación que plantea nuevos desafíos en materia de salud pública, sostenibilidad social y sistemas de cuidado.
Actualmente, gran parte del cuidado de adultos mayores dependientes recae sobre las familias. Esto obliga a muchos cuidadores a modificar sus rutinas, reducir su participación laboral o asumir responsabilidades no remuneradas que impactan directamente sus ingresos y bienestar emocional.
Los especialistas insisten en que avanzar hacia una estrategia de inmunización a lo largo de la vida permitiría disminuir complicaciones asociadas a enfermedades prevenibles y contribuiría a preservar la calidad de vida de los adultos mayores, al tiempo que protegería la estabilidad de sus familias.
“Garantizar que los adultos mayores envejezcan con salud, autonomía y dignidad es uno de los principales retos de la sociedad actual”, concluyó el doctor Ariza.