Especialistas en crecimiento económico, “con y sin dinero”
Resumen
La suspensión del decreto sobre el salario mínimo vital en Colombia alimenta el discurso de lucha de clases y favorece el discurso del presidente Petro, en un contexto de desigualdad económica donde muchos trabajadores ganan menos del salario mínimo.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Nadie pone en duda que las decisiones judiciales se deben acatar, “publíquese y cúmplase”, sin importar que sea una decisión como la del Consejo de Estado, de suspender provisionalmente el decreto que establece el “salario mínimo vital” en el país. Es un contrasentido que en Colombia tengamos una brecha de desigualdad tan alta, teniendo esa cantidad desbordada de expertos en economía, que ponen al servicio de la ciudadanía tanta sabiduría y dan sus caricaturescas apreciaciones respecto a la decisión de la alta Corte; el Consejo de Estado se está convirtiendo en el mejor jefe debate del gobierno Nacional para la elección parlamentaria y presidencial.
Por: Reynaldo Pérez
Suspender provisionalmente el decreto que establece el salario mínimo vital en Colombia, le da gasolina con un octanaje muy alto, al discurso de la lucha de clases del presidente Gustavo Francisco Petro, créanme, los criterios técnicos que pide el Consejo de Estado para la fijación de un 23,7% de aumento basados en la inflación, la productividad y el crecimiento del producto interno bruto, pasaran a un inevitable segundo plano, dentro de la fuerza laboral formal e informal que tiene el país, alrededor de 2 millones de colombianos, tienen acceso al salario mínimo vital, y alrededor de 11 millones ganan menos de un salario mínimo al mes, ese es uno de los argumentos de los economistas WhatsApp para declarar la improcedencia del decreto 1469 del 2025, pero les aseguro que la sola expectativa de esos 11 millones de colombianos de poder llegar a ganar un salario mínimo de 2 millones de pesos con auxilio de transporte, los pone en contravía de la decisión de esta Corte.
Al parecer las motivaciones, y la argumentación técnica para la implementación del salario mínimo vital no son suficientes, por eso piden un nuevo decreto transitorio que vaya más allá de una teoría keynesiana, que si le dan más ingresos a la clase obrera, ella consume más, siendo esta fuerza laboral uno de los pilares fundamentales de nuestra economía, donde la riqueza “debería ser general”, entendida en 4 escenarios que plantea la OIT, ello estimando el costo de vida, la alimentación, vivienda, servicios públicos, salud y educación, suplir esas 4 necesidades, hacen parte de la “riqueza” del colombiano asalariado.
Una cosa es el debate técnico y otra la realidad el trabajador, donde las cuentas populares no se han hecho esperar, “un magistrado gana casi 60 millones de pesos mensuales y suspende el decreto que le garantiza dos millones a un trabajador promedio”, o pueden ir más allá, “las Cortes al servicio de las elites y megáricos”, ese es el debate que se va a dar, no lo vayan a dudar, sumados a la “digna rabia” y movilización popular, van a terminar favoreciendo los intereses de los candidatos afines al proyecto Petro, la soberbia de quienes se empeñaron en demandar el decreto, va a sacar nuevamente a las bases sociales trabajadoras y sindicales, ondeando las banderas de la “digna rabia”, en plena época electoral, ¡craso error!.
Ahora los candidatos a la presidencia y congreso de la república que están en contra del actual aumento, con una postura muy “Milleniana”, se vuelven expertos en crecimiento económico, “con y sin dinero” ¡torpes! Faltando pocas semanas para la elección parlamentaria, les entregaron a las listas del congreso afines a este gobierno, un excelente discurso para la unificación de su base electoral que es amplia y con la motivación social acertada; así como van, de torpeza en torpeza, es posible que terminen entregándole al discurso Petro antes de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, un nuevo estallido social.