“Están solos y en riesgo”: carta desde Caquetá sacude al Gobierno por menores ocultos en la selva
Resumen
Cinco menores siguen ocultos en la selva de Caquetá tras la huida de sus padres, en medio del conflicto armado y bajo alto riesgo de reclutamiento.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Una carta encendió las alertas en el país. El gobernador de Caquetá, Luis Francisco Ruíz, le envió una comunicación directa al presidente Gustavo Petro en la que advierte sobre una situación límite: cinco menores de edad permanecen escondidos en la selva (aparentemente perdidos), expuestos a múltiples riesgos en una de las zonas más complejas del conflicto armado.
El documento, que también fue remitido a la Defensoría del Pueblo y a los ministerios de Defensa e Interior, describe un escenario que mezcla miedo, desplazamiento forzado y la amenaza latente de los grupos armados ilegales que operan en la región.
Según la información entregada por el mandatario departamental, todo comenzó con el secuestro de una pareja por parte de las disidencias de las Farc que lidera alias Calarcá, una de las estructuras más activas en esa zona del país.
Los hechos habrían ocurrido hace once días. Las víctimas lograron escapar del cautiverio justo cuando, según el relato, iban a ser asesinadas el 29 de marzo. Su huida terminó en una base militar, donde hoy permanecen bajo protección del Ejército. Pero antes de ser retenidos, tomaron una decisión extrema: ocultar a sus hijos en la selva.
Eran seis menores, con edades entre los tres y los dieciocho años. El objetivo, según se desprende de la carta, era evitar que fueran reclutados por el grupo armado. Sin embargo, en medio de la incertidumbre y el caos, uno de ellos habría logrado salir, mientras que cinco permanecen aún desaparecidos en la espesura.
El gobernador Ruíz fue contundente en su advertencia: los niños se encuentran en una situación crítica, sin protección, sin garantías y con un alto riesgo de sufrir represalias o caer en manos de los mismos actores armados de los que sus padres intentaron protegerlos.
“Cinco niños están escondidos en la selva”, insistió el mandatario en declaraciones posteriores, subrayando la urgencia de una intervención estatal inmediata.
En su comunicación, el gobernador solicitó al presidente Petro la activación de una operación integral que permita la búsqueda y extracción urgente de los menores, la activación de rutas de protección para garantizar su integridad física y psicológica y el traslado a un lugar seguro con acompañamiento institucional.
Hasta el momento, no se ha conocido una respuesta oficial por parte del Gobierno Nacional, lo que aumenta la tensión frente a un caso que exige rapidez y coordinación.
El contexto en el que ocurre esta situación es determinante. Caquetá sigue siendo una de las regiones más golpeadas por la presencia de grupos armados ilegales, especialmente disidencias de las Farc que operan bajo el mando de alias Calarcá.
Estas estructuras han sido señaladas por mantener prácticas como extorsiones, imposición de normas a la población, homicidios selectivos y reclutamiento de menores, un delito que sigue siendo una de las mayores preocupaciones humanitarias en el país.
La situación se agrava en medio de la política de “paz total”, que ha generado tensiones frente a la actuación de la Fuerza Pública y la eventual reactivación de órdenes de captura contra cabecillas como Calarcá, cuya situación jurídica sigue en evaluación.
El tiempo, en este caso es la diferencia entre el rescate… y la tragedia.