Estudiantes de Cimitarra quedaron sin clases tras clausura de colegio
Más de 1.200 estudiantes del colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, quedaron sin clases tras una inspección que detectó fallas sanitarias en baños y restaurante escolar.
Más de 1.200 estudiantes del colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, quedaron sin clases tras una inspección que detectó fallas sanitarias en baños y restaurante escolar.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
Más de 1.200 estudiantes del colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, permanecen temporalmente sin clases luego de una inspección realizada por la Secretaría de Salud de Santander, en la que fueron identificados varios incumplimientos relacionados con las condiciones sanitarias de la institución.
La medida no corresponde al cierre definitivo del establecimiento educativo, sino a una suspensión temporal de las actividades académicas mientras se adelantan las adecuaciones necesarias para atender los requerimientos formulados por las autoridades.
Uno de los principales hallazgos está relacionado con las baterías sanitarias. De acuerdo con el rector del colegio, Policarpo Figueroa García, la institución cuenta con 1.247 estudiantes, cinco baterías sanitarias y 36 servicios sanitarios.
Durante la inspección se determinó que 14 de estos servicios presentaban algún tipo de afectación y que cuatro se encontraban tapados y fueron cerrados para evitar mayores inconvenientes.
El rector señaló que las intervenciones para solucionar los problemas en los baños ya comenzaron. También explicó que algunas obstrucciones de las tuberías estarían relacionadas con el manejo inadecuado de residuos y con elementos que algunos estudiantes arrojan en los sanitarios.
Otro de los puntos señalados por la Secretaría de Salud corresponde al restaurante escolar donde funciona el Programa de Alimentación Escolar (PAE), debido a que el espacio no cumpliría con las condiciones de salubridad requeridas.
Como alternativa, se planteó trasladar temporalmente el servicio a las instalaciones de la cooperativa escolar. Sin embargo, este espacio también requiere adecuaciones antes de poder ser utilizado para atender a los estudiantes.
Ante esta situación, el rector hizo un llamado a la administración municipal para apoyar las obras necesarias tanto en el restaurante como en la cooperativa y así avanzar en el cumplimiento de los requerimientos sanitarios.
Mientras se adelantan estas acciones, la comunidad educativa permanece a la espera de que sean superadas las condiciones que llevaron a la suspensión temporal de las clases y de que los estudiantes puedan regresar a las aulas.