Expresidentes y vicepresidencia
Resumen
Un precandidato presidencial propone al actual presidente como su fórmula a la vicepresidencia alegando que la prohibición de reelección no aplica para ese cargo. La propuesta es criticada por ser considerada un despropósito y un intento de engaño.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
A lo largo de nuestra historia republicana hemos tenido varios modelos institucionales a fin de reemplazar al presidente de la República en sus faltas temporales o absolutas. En el Congreso de Cúcuta, en plena época de emancipación, se designó a Bolívar, presidente y a Santander, vicepresidente y éste último se encargó de la Presidencia mientras Bolívar se dedicaba a la campaña del sur.
En épocas de la Constitución de Rionegro la figura era la vicepresidencia y fue frecuentemente utilizada en épocas del Dr. Rafael Núñez, quién aprovechaba la institución, para encargar al vicepresidente y poder escaparse a su playa Caribe.
La política de la regeneración nos trajo la Constitución de 1886 y durante su vigencia tuvimos la institución del “designado” elegido por el Congreso, entre los patricios del mismo partido político del Presidente, quién quedaba a la expectativa de una ausencia presidencial para asumir el cargo con bombos y platillos. Los designados eran verdaderos caudillos políticos que se encontraban en turno para la Presidencia de la República. Recordamos al Designado Álvaro Gómez Hurtado en el gobierno de Belisario Betancur Cuartas. Julio César Turbay fue designado de Carlos Lleras y de Alfonso López.
La Constitución de 1991 volvió a la figura del vicepresidente, elegido como fórmula del Presidente el mismo día y quién tiene su mismo periodo. No tiene ninguna función constitucional, salvo la de estar a la expectativa de una falta temporal o absoluta del Presidente para reemplazarlo. Sin embargo, el Presidente puede confiar en el Vicepresidente misiones o encargos especiales y designarlo en cualquier cargo de la Rama Ejecutiva. Desde entonces hemos visto a los vicepresidentes servir de consejeros presidenciales, ministros o embajadores. Uno asumió la Presidencia, el Dr. Carlos Lemos Simonds, con imposición de banda presidencial, mientras desplomaban al Dr. Samper en el exterior.
Ahora, anuncia un precandidato presidencial, que su fórmula a la vicepresidencia será el actual presidente de la República y afirma que nada lo impide, pues la prohibición del artículo 197 de la Constitución, que dice que no podrá ser elegido Presidente de la República el ciudadano que a cualquier título hubiere ejercido la Presidencia, no es para ser elegido vicepresidente. Por lo tanto, según el precandidato, no hay prohibición constitucional para que un expresidente, se presente como candidato a la vicepresidencia, ni siquiera en ejercicio activo de la Presidencia.
Sutil y habilidosa propuesta, para decir lo menos. ¿Cómo va a elegirse vicepresidente, a quién no puede ocupar la presidencia, cuando la única razón del cargo es reemplazar al presidente? Sin duda, la propuesta se trata de un “engaña bobos”. Utilizar la figura del expresidente, para atraer votación, a sabiendas que no podrá cumplir la única función que tiene la vicepresidencia, según la Constitución, que es la de reemplazar al presidente, es por lo menos un despropósito. ¿Si de candidato se propone “torcerle el pescuezo” a la Constitución de esta manera, como sería en ejercicio de la Presidencia?