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Fenómeno de El Niño podría extenderse hasta 2027

El fenómeno de El Niño podría prolongarse hasta 2027 y aumentar la sequía, el calor y los riesgos para agua, agricultura e incendios en Colombia.

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Fenómeno de El Niño podría extenderse hasta 2027
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Las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño ya generan efectos en diferentes regiones de Colombia y las proyecciones apuntan a que el episodio podría prolongarse hasta marzo o abril de 2027, con los mayores impactos previstos durante los próximos meses.

El fenómeno está relacionado con una disminución de las lluvias y un incremento de las temperaturas, situación que puede generar presión sobre el suministro de agua potable, la producción agropecuaria y la generación de energía hidroeléctrica. También aumenta el riesgo de incendios forestales en distintas zonas del país.

Santander, entre las regiones más expuestas

El meteorólogo Max Henríquez explicó que el actual fenómeno podría presentar una intensidad superior a la de otros episodios registrados durante las últimas décadas, debido a las anomalías previstas en la temperatura superficial del océano Pacífico.

Entre las zonas más vulnerables se encuentran sectores de la región Caribe, los Santanderes, Antioquia y buena parte de la región Andina, donde se anticipan mayores déficits de lluvias. En contraste, regiones como la costa Pacífica, el piedemonte llanero, Córdoba, Sucre, Urabá y algunas zonas de Bolívar podrían registrar impactos menos severos.

Según las proyecciones citadas por Henríquez, el periodo más crítico estaría comprendido entre octubre y marzo, cuando podrían intensificarse los problemas relacionados con el abastecimiento de agua, los cultivos, la ganadería y los niveles de los embalses.

Aumentan los riesgos para la salud

El impacto del fenómeno también podría trasladarse al sistema de salud. El médico Camilo Prieto, de la Universidad Javeriana, advirtió que las temperaturas elevadas y una menor disponibilidad de agua potable incrementan los riesgos, especialmente para niños menores de cinco años y adultos mayores.

Uno de los principales peligros son los golpes de calor, que pueden producir complicaciones graves y, en casos extremos, desencadenar eventos cardiovasculares y cerebrovasculares.

La reducción de las lluvias también puede afectar la calidad del aire y favorecer condiciones relacionadas con enfermedades respiratorias y transmitidas por vectores.

Ante este escenario, las autoridades y comunidades deberán reforzar las medidas de prevención, especialmente en las regiones donde se proyectan mayores déficits de precipitaciones y temperaturas elevadas durante los próximos meses.