Fin de semana de terror: en escasas 48 horas hubo 31 atentados en el sur del país
Resumen
En 48 horas se registraron 31 atentados en Cauca, Valle y Nariño, con bloqueos, vehículos incinerados y fuerte impacto en la vía Panamericana.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
El suroccidente colombiano vivió uno de sus fines de semana más violentos de los últimos meses tras una escalada de ataques armados en Cauca, Valle del Cauca y Nariño que dejó bloqueos sobre la vía Panamericana, vehículos incinerados, afectaciones a infraestructura estratégica y una creciente tensión en corredores clave para la movilidad y la seguridad electoral.
De acuerdo con el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López Barreto, desde el viernes se contabilizan al menos 31 acciones terroristas atribuidas a estructuras criminales, especialmente en el departamento del Cauca, donde se concentra la mayor ofensiva.
“Invito a Colombia a que nos unamos, estos bandidos no nos pueden ganar. Colombia ha salido de situaciones más difíciles. Este fin de semana fue de terror, pero a estas estructuras las vamos a seguir neutralizando”, aseguró el alto oficial, al advertir que la arremetida violenta no detendrá la respuesta del Estado.
Según el balance oficial, 22 de los ataques ocurrieron en Cauca, siete en Valle del Cauca y dos en Nariño. Entre las acciones se reportan quema de vehículos, bloqueos armados, ataques a infraestructura y la salida de operación de un radar aéreo en El Tambo, un hecho que encendió alarmas por sus implicaciones estratégicas.
Uno de los puntos más críticos sigue siendo la vía Panamericana, principal arteria de conexión entre Popayán y Cali, donde el cierre por acciones violentas afectó el transporte de carga, pasajeros y abastecimiento regional.
Para contener la situación, el Ejército desplegó un robusto operativo con 40 pelotones permanentes y 12 unidades móviles sobre este corredor, buscando recuperar la movilidad y evitar nuevos bloqueos.
Más tropas, pero recursos limitados
López Barreto reconoció que, pese al aumento de capacidades, las necesidades operativas siguen siendo altas frente a la expansión territorial de grupos armados ilegales.
“Los recursos siempre harán falta. Cada seis meses incorporamos 3.000 soldados para fortalecer el pie de fuerza y ahora sumaremos nueve pelotones con 360 soldados para mejorar la situación en Valle del Cauca”, explicó.
En medio del recrudecimiento de la violencia, las Fuerzas Militares también concentran esfuerzos en blindar el proceso electoral de primera vuelta presidencial, ante posibles amenazas contra candidatos, jurados y puestos de votación.
El comandante confirmó que durante el fin de semana se activaron protocolos de seguridad por alertas relacionadas con una posible amenaza contra el senador Iván Cepeda, aunque aclaró que no se confirmó un atentado directo.
“Hemos desplegado puestos de mando unificados de inteligencia y burbujas de monitoreo para procesar cualquier información, incluso si proviene de redes sociales. La prioridad es garantizar que Colombia vote tranquila”, afirmó.
Las autoridades mantienen especial preocupación por Jamundí, municipio identificado como ruta clave para el tráfico de drogas, armas y movilidad de estructuras ilegales entre el norte del Cauca y el Valle.
Según López Barreto, allí confluyen factores de presión criminal e instrumentalización de comunidades, lo que dificulta las operaciones militares sin poner en riesgo a civiles.
“Jamundí hace parte de un corredor estratégico para economías ilícitas. No vamos a confrontar a la población civil, por eso avanzaremos también en campañas de sensibilización”, sostuvo.
Recompensa millonaria
Mientras continúa la ofensiva, el Ministerio de Defensa mantiene vigente una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos por información que permita ubicar a alias ‘Marlon’, señalado como uno de los principales articuladores de las recientes acciones terroristas en la región.
El mensaje del alto mando militar fue contundente: la ofensiva criminal escaló, pero también lo hará la respuesta institucional.
“Esto no puede seguir pasando. A estos criminales ya les llegó la hora”, sentenció el general. La nueva oleada de violencia confirma que el suroccidente sigue siendo uno de los principales escenarios de confrontación armada en Colombia, en momentos en que el país intenta avanzar entre desafíos de seguridad, estabilidad territorial y garantías democráticas.