Hantavirus en el crucero MV Hondius: así avanza la crisis sanitaria que tiene en alerta al mundo
Resumen
Un brote de hantavirus Andes en el crucero MV Hondius dejó tres muertos y activó rastreo sanitario en varios países por posible transmisión entre personas.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Tres muertos, cinco países con casos confirmados y un barco con 149 personas que busca puerto seguro — esto es todo lo que se sabe hasta ahora
Lo que comenzó como un viaje de lujo por la Antártida se convirtió en la alerta sanitaria más seguida del planeta. Te explicamos, paso a paso, cómo llegamos hasta aquí.
El crucero MV Hondius, una embarcación de bandera neerlandesa operada por Oceanwide Expeditions, navegaba tranquilamente por las aguas del Atlántico Sur cuando comenzó a convertirse en el escenario de una crisis sanitaria internacional sin precedentes en los últimos años. Lo que empezó como un viaje de exploración antártica desde Ushuaia, Argentina, terminó con tres pasajeros muertos, varios hospitalizados en tres continentes distintos, y más de veinte países activando sus protocolos de emergencia. El agente responsable: el hantavirus cepa Andes, la variante más peligrosa y la única capaz de transmitirse de persona a persona.
¿Qué es el hantavirus? Un enemigo antiguo y silencioso
El hantavirus no es un virus nuevo. Su historia clínica moderna comienza en los años 1950, cuando durante la Guerra de Corea, más de 3.000 soldados estadounidenses y de las Naciones Unidas enfermaron de una misteriosa fiebre hemorrágica. Durante décadas, la naturaleza infecciosa de la enfermedad era conocida, pero su causa permaneció esquiva hasta 1976, cuando el científico coreano Ho Wang Lee, junto al virólogo Karl McKibben Johnson, descubrió el virus en los pulmones de ratones de campo (Apodemus agrarius), confirmando el vínculo entre los roedores y la enfermedad humana. El virus recibió su nombre del río Hantan, que corre a lo largo del paralelo 38 en la península de Corea.
En el continente americano, la historia del hantavirus dio un giro dramático en 1993, cuando una misteriosa enfermedad mató a jóvenes nativos en la región de Four Corners, en el suroeste de Estados Unidos. El nuevo agente fue denominado virus Sin Nombre (en español), y a diferencia de sus primos asiáticos, causaba un devastador síndrome cardiopulmonar en lugar del fallo renal típico de las cepas europeas y asiáticas. En Chile, el primer caso fue diagnosticado en 1995 en Cochamó, y pronto se identificó el agente causante: el virus Andes, cuyo reservorio natural es el ratón del género Oligoryzomys, endémico de la Patagonia argentina y chilena.
Hoy se conocen más de 50 especies de hantavirus en el mundo, que se transmiten principalmente por inhalación de partículas virales presentes en el ambiente contaminado por excrementos, orina o saliva de roedores silvestres. La tasa de mortalidad del hantavirus oscila entre el 30% y el 50% en sus formas graves, y actualmente no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico. Globalmente, se estiman entre 150.000 y 200.000 casos anuales, concentrados principalmente en Asia y Europa.
El brote: cronología de una tragedia en altamar
1 de abril de 2026 — El viaje comienza en Ushuaia
El MV Hondius zarpó del puerto de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril de 2026 con 147 pasajeros a bordo, rumbo a Cabo Verde. El itinerario incluía algunos de los rincones más remotos del Atlántico Sur: la Antártida, las islas Georgia del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena y la isla de Ascensión. A bordo, personas de 23 nacionalidades diferentes, entre ellas 38 filipinos (miembros de la tripulación), 23 británicos, 17 estadounidenses y 14 españoles, además de pasajeros de Países Bajos, Alemania, Francia, Canadá, Australia, Turquía, Bélgica, Irlanda, Grecia, Japón, Nueva Zelanda y Argentina.
Se sospecha que la pareja neerlandesa que fue la primera en enfermarse contrajo el virus antes de embarcar, durante un viaje en automóvil por la Patagonia argentina, una región donde el hantavirus circula activamente entre los roedores silvestres. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, precisó que los primeros casos "viajaron por Argentina, Chile y Uruguay" en una excursión de observación de aves que incluyó sitios donde se ha encontrado la especie de roedor portadora del virus.
6 de abril — Primeros síntomas:
Un hombre adulto presentó síntomas de fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve el 6 de abril mientras navegaba a bordo. Su estado se deterioró rápidamente.
11 de abril — Primera muerte:
El primer pasajero fallece a bordo el 11 de abril. En ese momento, no se le practicaron pruebas para detectar hantavirus, y la causa de muerte quedó sin determinar. El cuerpo fue retirado del barco cuando este atracó en la isla de Santa Elena el 24 de abril.
24 de abril — Santa Elena:
En la escala de Santa Elena, territorio británico de ultramar en el Atlántico Sur, varios pasajeros desembarcaron. La esposa del hombre fallecido, quien ya presentaba síntomas gastrointestinales, también desembarcó ese día. Su condición empeoró durante un vuelo a Johannesburgo, Sudáfrica, y murió al llegar a urgencias el 27 de abril, convirtiéndose en la segunda víctima del brote. Las pruebas de PCR realizadas en Sudáfrica confirmaron la infección por hantavirus. Un total de 23 pasajeros desembarcaron en Santa Elena, iniciando la dispersión geográfica del brote.
2 de mayo — La OMS es notificada
El 2 de mayo de 2026, la OMS fue notificada oficialmente a través del Punto Focal Nacional del Reglamento Sanitario Internacional del Reino Unido, quien reportó un grupo de pasajeros con enfermedad respiratoria aguda grave a bordo. Ese mismo día, pruebas realizadas en Sudáfrica confirmaron hantavirus en uno de los pacientes que se encontraba en cuidados intensivos. Una tercera persona murió el 3 de mayo, cuando ya era imposible ignorar que algo grave estaba ocurriendo a bordo. Hasta el 4 de mayo, el balance era de siete casos —dos confirmados y cinco sospechosos— incluyendo tres fallecidos.
6 de mayo — Virus Andes:
La OMS confirmó que el brote era causado por el virus Andes (ANDV), la única cepa de hantavirus con documentada capacidad de transmisión de persona a persona. La enfermedad se caracterizó por fiebre, síntomas gastrointestinales y rápida progresión hacia neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) y shock. Para esta fecha, el balance ascendía a ocho casos —tres confirmados, cinco sospechosos— con tres muertos.
7-8 de mayo — Expansión del rastreo internacional:
Las autoridades sanitarias de múltiples países trabajaron para rastrear y contener el brote. El Reino Unido confirmó dos casos positivos entre sus ciudadanos: un hombre de 69 años en cuidados intensivos en Johannesburgo y un hombre de 56 años, guía de expedición, evacuado a Países Bajos. Además, un tercer caso sospechoso fue reportado en un ciudadano británico que se encontraba en la isla de Tristán de Acuña, una de las paradas del crucero en el Atlántico Sur. Viajeros del MV Hondius también fueron aislados en Chile y Singapur. Suiza confirmó que un pasajero se encontraba hospitalizado en el Hospital Universitario de Zúrich (USZ).
El mapa del horror: los países afectados
Con pasajeros de 23 nacionalidades desembarcados en distintas escalas y repatriados a sus países de origen, el brote del MV Hondius se convirtió en un evento genuinamente multinacional. A continuación, el estado de situación por país:
Pasajeros procedentes también de Francia, Canadá, Australia, Turquía, Bélgica, Irlanda, Grecia, Japón y Nueva Zelanda se encontraban a bordo, con autoridades de sus respectivos países realizando seguimiento.
La cepa Andes: ¿por qué es tan temida?
El virus Andes ocupa un lugar singular en la virología moderna. Es la única cepa de hantavirus con transmisión documentada de persona a persona, una característica que lo diferencia radicalmente del resto de las más de 50 variedades conocidas. Esta capacidad fue descubierta en 1996 durante un brote en El Bolsón, Argentina, donde 16 casos epidemiológicamente conectados incluyeron enfermos que nunca habían estado cerca de roedores, sino que habían convivido o cuidado a otros infectados.
El brote más revelador ocurrió en Chubut, Argentina, entre 2018 y 2019: 34 casos confirmados y 11 fallecidos. Tras una única introducción del virus desde un roedor, tres personas se infectaron, asistieron a eventos sociales y comenzaron una cadena de contagios. El número reproductivo medio (R₀) fue de 2,12 antes de las medidas de control, y se redujo a 0,96 después de implementar el aislamiento. Ese brote demostró la existencia de "supercontagiadores" y cambió los protocolos internacionales.
La transmisión entre personas, no obstante, requiere un contacto íntimo y prolongado a través de fluidos corporales, principalmente saliva y secreciones respiratorias durante la fase aguda. La OMS fue enfática al respecto: "No es SARS-CoV-2. No es el inicio de una pandemia como la covid-19. Se propaga de manera distinta", declaró Maria van Kerkhove, responsable de preparación ante pandemias de la OMS.
La respuesta internacional: protocolos de emergencia activados
Ante la gravedad del brote, la respuesta sanitaria internacional fue rápida y coordinada. Estas son las principales medidas adoptadas:
Por la OMS
- Activación del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) para coordinación entre países.
- Seguimiento de los 23 pasajeros que desembarcaron en Santa Elena.
- Evaluación de riesgo global establecida en nivel bajo, descartando inicio de pandemia.
- Coordinación con España para el desembarco seguro en Tenerife, pedido directamente por Tedros Adhanom al presidente Pedro Sánchez.
- Recomendación de vigilancia activa de síntomas durante 45 días para todos los pasajeros y tripulantes.
Por el ECDC (Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades)
- Publicación de evaluación y recomendaciones el 5 de mayo, considerando el incidente "en rápida evolución".
- Colaboración e intercambio continuo de información entre ECDC, Comisión Europea y países implicados.
- Coordinación bajo el Reglamento (UE) 2022/2371 sobre amenazas transfronterizas graves para la salud.
Por España
- Activación del mecanismo europeo de protección civil para gestionar la llegada del crucero.
- El crucero fondeó sin atracar en Tenerife; los pasajeros fueron evacuados en lanchas directamente hacia el aeropuerto para evitar contacto con la población local.
- Los 14 españoles a bordo fueron trasladados en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz y después al Hospital Militar Gómez Ulla en Madrid, que cuenta con una Unidad de Aislamiento de Alto Nivel.
- Elaboración de protocolos específicos para cada comunidad autónoma española que pudiera recibir pasajeros.
- Informes sanitarios emitidos cada 72 horas, pasando a cada 12 horas conforme se acercaba el desembarco.
Por el Reino Unido
- La UKHSA (Agencia de Seguridad Sanitaria) confirmó casos y activó rastreo de contactos.
- Aislamiento domiciliario de los dos ciudadanos británicos que regresaron por sus propios medios desde Santa Elena.
- Fletamiento de vuelo gratuito de repatriación con estrictas medidas de control de infecciones para ciudadanos a bordo.
- Cuarentena obligatoria de 45 días para todos los pasajeros y tripulantes británicos al regresar a Reino Unido.
Por los Países Bajos
- Recepción de tres pacientes evacuados aéreamente desde Cabo Verde.
- El gobierno neerlandés gestionó la repatriación y el tratamiento de sus ciudadanos.
Por Argentina
- El Ministerio de Salud confirmó que la temporada 2025-2026 se encuentra por encima del umbral de brote, con 101 casos reportados desde junio de 2025 —cifra que casi duplica la del mismo período del año anterior.
- Actualización de protocolos de vigilancia y respuesta con énfasis en hospitalización inmediata ante sospecha clínica.
- Recomendaciones ciudadanas: evitar contacto con roedores, usar barbijo N95 en áreas de riesgo, ventilar ambientes cerrados y limpiar con hipoclorito de sodio.
Por Colombia
- El Ministerio de Salud y Protección Social confirmó el 7 de mayo de 2026 que no hay casos confirmados de hantavirus en Colombia.
- Activación de vigilancia epidemiológica bajo el enfoque de Salud Global (One Health).
- El INS (Instituto Nacional de Salud) mantiene capacidad diagnóstica fortalecida desde 2016, con el hantavirus incluido en las prioridades de vigilancia desde 2023.
- Recomendaciones a la ciudadanía: reforzar higiene en viviendas, evitar acumulación de residuos, sellar grietas y usar mascarilla en labores de limpieza en lugares infestados de roedores.
El saldo hasta ahora: cifras y proyecciones
Al cierre de esta edición —8 de mayo de 2026— el balance del brote es el siguiente:
- 3 muertos confirmados: una pareja de nacionalidad holandesa y un ciudadano alemán.
- 5 casos confirmados por laboratorio; 3 adicionales en investigación.
- Al menos 12 casos sospechosos o confirmados vinculados al crucero.
- 149 personas de 23 nacionalidades permanecieron a bordo bajo estrictas medidas de precaución.
- El crucero se dirige a Tenerife para el desembarco escalonado previsto para el 11 de mayo.
- La OMS advirtió que podrían aparecer más casos debido al período de incubación del virus, que puede extenderse hasta 45 días.
En el contexto regional, Argentina registró en 2025 un total de 86 casos confirmados y 28 fallecidos, con una tasa de letalidad del 33,6%. Para toda la región de las Américas en 2025, ocho países notificaron 229 casos y 59 muertes por Síndrome Pulmonar por Hantavirus (tasa de letalidad del 25,7%).
Lo que la ciencia dice y lo que aún no sabe
El origen exacto del brote sigue sin confirmarse. La hipótesis más sólida apunta a que la pareja neerlandesa contrajo el virus en Argentina o en los países visitados antes de embarcar, posiblemente a través del contacto con heces de roedores en espacios rurales o durante su excursión de observación de aves. A partir de entonces, la cepa Andes habría circulado entre pasajeros a través del contacto íntimo a bordo, un espacio cerrado que favorece la exposición a fluidos y secreciones.
Lo que preocupa a los epidemiólogos no es este brote en sí —cuyo riesgo global la OMS mantiene en nivel bajo— sino la combinación de factores que lo hizo posible: una cepa con capacidad de contagio interhumano, un espacio confinado, un grupo grande de personas de distintas nacionalidades que luego se dispersaron por el mundo, y un período de incubación largo que dificulta la detección temprana. Como señaló Maria van Kerkhove de la OMS: "Estamos ante un brote que estamos monitoreando en un barco. Esto no es covid y tampoco influenza; se propaga de manera distinta".