Jeyson Quiñonez acelera rumbo a la gloria nacional
Jeyson Quiñonez, piloto bumangués de motocross, combina alto rendimiento, emprendimiento y superación de lesiones para buscar su primer título nacional tras nueve subcampeonatos.
Jeyson Quiñonez, piloto bumangués de motocross, combina alto rendimiento, emprendimiento y superación de lesiones para buscar su primer título nacional tras nueve subcampeonatos.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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En un país donde la gran mayoría sueña con un balón en los pies, Jeyson Quiñonez aprendió a dominar la velocidad antes de cumplir los seis años. Lo que comenzó como una afición familiar —heredada de su abuelo y respaldada por el empeño de sus padres— terminó convirtiéndose en un estilo de vida.
Hoy, a sus 24 años, este bumangués no solo forma parte de la élite del motocross en Colombia vistiendo los colores de Honda Racing Colombia, sino que ha llevado la bandera del país a escenarios internacionales en seis oportunidades, destacando su reciente top 5 en el Panamericano de Supercross en Costa Rica ante más de 25.000 espectadores.
El reto de la preparación integral
Sin embargo, el camino sobre dos ruedas exige un nivel de sacrificio que pocos ven tras el casco. Quiñonez compite en las dos categorías más exigentes del país (250 cc y 450 cc), un desgaste que complementa con un riguroso entrenamiento en ciclismo de ruta, natación y gimnasio.
A esa intensidad física se suma una notable capacidad de gestión: graduado como Administrador de Empresas de la UNAB, fundó su propia tienda, 211 Race Shop, ubicada en el sector de La Concordia en Bucaramanga. Para Jeyson, la empresa no es solo un proyecto profesional, sino el motor financiero que respalda una carrera deportiva de alto costo.
Las caídas como terreno de aprendizaje
El motocross es una disciplina implacable donde el margen de error se paga caro. Nueve fracturas y múltiples intervenciones quirúrgicas han marcado la carrera de Quiñonez, obligándolo a reconstruir la confianza y el estado físico una y otra vez.
Estas lesiones han sido el obstáculo clave en su búsqueda del campeonato absoluto, sumando nueve subcampeonatos nacionales en su palmarés. Lejos de desanimarlo, la acumulación de titanio y cicatrices ha moldeado una mentalidad donde la perseverancia prima sobre el miedo a caer.
La meta en el horizonte
Con el campeonato en marcha, Quiñonez mantiene la mirada fija en su meta pendiente: romper la racha de segundos lugares y coronarse campeón nacional. Su aspiración no es solo subirse a lo más alto del podio, sino ganarse el derecho de lucir el número uno en su motocicleta, manteniendo la esencia del 211 que lo ha acompañado desde sus inicios.