Joven fue capturado en Bucaramanga mientras recibía dinero producto de una extorsión a su exnovia
Resumen
La Policía de Bucaramanga capturó a un joven de 25 años por extorsionar a su expareja con divulgar fotos íntimas. Solicitaba entre uno y dos millones de pesos. Fueron incautados dos celulares y objetos de valor. El caso resalta el uso ilegal de la tecnología en delitos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Un joven de 25 años fue capturado en flagrancia en Bucaramanga cuando recibía 600.000 pesos en efectivo y una manilla de oro, como parte de una extorsión que ejercía contra su expareja sentimental. El procedimiento fue realizado por la Policía Metropolitana de Bucaramanga, a través del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA).
De acuerdo con las autoridades, el capturado amenazaba a la víctima con divulgar fotografías y otros contenidos íntimos si no accedía a sus exigencias económicas. Las intimidaciones eran realizadas mediante aplicaciones de mensajería instantánea, aprovechando la cercanía que había existido entre ambos durante la relación.
Las pretensiones económicas del presunto extorsionista oscilaban entre uno y dos millones de pesos, con el objetivo de evitar la publicación del material privado en redes sociales.
La operación se desarrolló en una zona céntrica de la ciudad y permitió, además de la captura, la incautación de dos teléfonos celulares, el dinero en efectivo y una manilla de oro avaluada en aproximadamente dos millones de pesos.
El general William Quintero Salazar, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, informó que el capturado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberá responder por el delito de extorsión.
La Policía Nacional reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar oportunamente cualquier hecho relacionado con este delito a través de las líneas 165 del GAULA o 123, resaltando la importancia de la denuncia para prevenir y contrarrestar estas conductas.
Este caso evidencia el uso indebido de herramientas tecnológicas para cometer delitos de extorsión, una modalidad que continúa siendo objeto de seguimiento por parte de las autoridades.