La denuncia de los asquerosos comportamientos del viceministro de la igualdad de Petro, publicada por Paloma Valencia
Resumen
Se denunció al viceministro de Igualdad por presuntamente enviar una imagen íntima a una funcionaria subordinada sin su consentimiento.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
La senadora Paloma Valencia hizo pública una denuncia que ha provocado indignación y rechazo: el viceministro de Igualdad, Axcan Duque Gámez, habría incurrido en un comportamiento inapropiado al enviar una imagen de contenido íntimo a una funcionaria subordinada, sin su consentimiento.
La denuncia, difundida a través de redes sociales, recoge el testimonio de la presunta víctima, quien afirma haber recibido el material a las 7:31 de la mañana por un canal de comunicación personal.
En su relato, la funcionaria describe la situación como profundamente incómoda y contraria a los principios básicos de respeto y profesionalismo que deben regir cualquier entorno laboral, más aún en una entidad cuya misión institucional gira precisamente en torno a la equidad y la dignidad humana.
La denuncia genera repulsión por la naturaleza de los hechos evidenciados, sino por el contexto de poder en el que se habrían producido pues existe una relación de subordinación entre la funcionaria y el alto cargo, lo que eleva la gravedad de lo ocurrido, configurando un posible escenario de acoso que, de comprobarse, vulneraría de forma directa los derechos laborales y personales de la víctima.
Según el documento conocido, la funcionaria reaccionó de inmediato, rechazando el comportamiento y solicitando que no se repitieran este tipo de acciones. Sin embargo, dejó constancia formal ante el Comité de Convivencia, alertando sobre el impacto que estos hechos podrían tener en su bienestar y en el ambiente laboral.
Desde el ámbito político, la senadora Valencia pidió la intervención urgente de la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía General de la Nación, solicitando medidas de protección para la denunciante, entre ellas la posibilidad de trabajo remoto para evitar cualquier contacto con el funcionario señalado. Asimismo, insistió en la necesidad de apartar temporalmente del cargo al viceministro mientras avanzan las investigaciones.
La situación abre un nuevo frente de cuestionamientos para el gobierno del presidente Gustavo Petro, especialmente por tratarse de un ministerio que, en teoría, debería ser garante de entornos seguros e igualitarios. La contradicción entre el discurso institucional y las conductas denunciadas añade un matiz aún más delicado a la situación.
Ahora, las autoridades competentes deberán establecer la veracidad de los hechos y determinar las responsabilidades a que haya lugar. Entretanto, el episodio deja una estela de preocupación sobre los mecanismos internos de control y la protección efectiva de los funcionarios frente a posibles abusos de poder dentro del Estado.