La historia del habitante de calle que misteriosamente murió en un combate entre el Ejercito y la guerrilla
Resumen
Neir Sánchez Gómez, desaparecido a los 19, fue hallado gracias a la estrategia 'Búsqueda Inversa'. Su familia, por fin, le dio un adiós digno, cerrando años de incertidumbre. Esta iniciativa conecta desaparecidos ya identificados con sus familiares.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Neir Sánchez Gómez tenía 19 años cuando desapareció. Desde entonces, su familia convivió con el dolor, la incertidumbre y la falta de información que permitiera esclarecer lo ocurrido.
El tiempo avanzó sin respuestas. Aun así, lo mantuvieron vivo en la memoria, preguntando por él y tratando de reconstruir las pocas pistas que tenían, hasta que este año lograron conocer su destino y finalmente darle digna sepultura.
La noticia llegó a través de una publicación difundida en redes sociales. La imagen y los datos de un hombre que buscaba a su familia fueron reconocidos por sus seres queridos, lo que permitió activar el proceso de verificación, contacto y acompañamiento institucional.
Su nombre aparecía en la lista de ‘Búsqueda Inversa’, una estrategia orientada a localizar a los familiares de personas desaparecidas cuyos cuerpos ya fueron identificados, pero no reclamados.
Este momento marcó el fin de una espera prolongada y abrió el camino hacia la verdad. Hoy, por fin, la familia tiene certezas. Saben que su cuerpo fue recuperado en el marco de la intervención forense desarrollada por la JEP en el Jardín Cementerio Universal de Medellín.
Estas labores hicieron parte de las medidas cautelares adoptadas para proteger zonas de interés forense, en las que se presume la existencia de cuerpos de víctimas de desaparición forzada.
Hoy saben que el cuerpo de Neir fue recuperado el 27 de julio de 2022, en una fosa individual, por antropólogos del Grupo de Apoyo Técnico Forense (GATEF) de la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP.
Como parte de estas labores, fueron recuperados 183 cuerpos en el Jardín Cementerio Universal de Medellín, posteriormente remitidos al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para que avance en los análisis técnicos y científicos necesarios para su identificación.
Como parte de la intervención en el Jardín Cementerio Universal de Medellín, se conformó una mesa técnica para garantizar el cumplimiento de las medidas cautelares. La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) coordinó las acciones humanitarias orientadas a la localización de familiares y lideró la articulación necesaria para avanzar en la identificación y la entrega digna.
Este proceso permitió ubicar a la familia de Neir Sánchez Gómez, en coordinación con la JEP y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
*El proceso*
A través de la estrategia ‘Búsqueda Inversa’, lanzada el 26 de septiembre de 2024, se busca localizar a las familias de personas desaparecidas cuyos cuerpos ya han sido identificados.
Al 13 de febrero de 2026, esta estrategia ha permitido la publicación de 108 registros, el establecimiento de contacto con 78 familiares o personas allegadas, la verificación de 15 vínculos familiares y la realización de 37 entregas dignas. Actualmente, 30 personas continúan en proceso de búsqueda de sus familias y/o allegados.
Neir Sánchez Gómez fue uno de estos casos. La publicación se realizó en septiembre de 2025 a las 4:45 p.m. y fue replicada por un medio de comunicación en redes sociales a las 5:10 p.m., apenas 25 minutos después.
Ese reconocimiento permitió ubicar a su familia y activar el acompañamiento necesario para avanzar hacia la entrega digna. Tras el contacto y la verificación de los vínculos familiares, el encuentro se concretó en enero de este año en Apartadó, Antioquia. Allí, su madre y sus familiares se reunieron para despedir a Neir y honrar su memoria.
En la memoria de su familia, Neir vive como un joven muy cercano a los suyos, especialmente a su madre, Audelina, con quien mantenía un vínculo profundo y constante.
Compartía con sus sobrinos, visitaba a sus allegados y era recordado como inquieto, afectuoso y aventurero. En algún momento decidió migrar a Medellín en busca de nuevas oportunidades; desde entonces, el contacto con su familia comenzó a hacerse cada vez más esporádico.
Sobre las últimas noticias que recibieron de él, sus familiares recuerdan que durante un tiempo hubo llamadas ocasionales que les permitían saber que seguía con vida. Luego, el silencio fue total.
Años después, se enteraron de que había vivido en situación de calle y que posteriormente había muerto en medio del conflicto armado. Esa ruptura abrupta marcó la vida de su familia y dio inicio a una búsqueda prolongada, atravesada por la incertidumbre.
Su madre nunca dejó de buscarlo. Tampoco dejó, con la previsión de quien cuida a los suyos, de mantener al día el servicio funerario para todos sus hijos. “Uno nunca sabe”, repetía con frecuencia, sin imaginar que esa decisión terminaría siendo parte del camino que permitiría despedir a su hijo años después.
Por eso, la entrega digna de Neir Sánchez Gómez reafirma la importancia de la articulación interinstitucional para responder a las familias buscadoras, reconocer su persistencia y hacer posible que los procesos de identificación se traduzcan en verdad, memoria y acompañamiento.
Este trabajo conjunto seguirá orientado a esclarecer lo ocurrido con las personas desaparecidas en el marco del conflicto armado y a garantizar que las familias encuentren respuestas, reconocimiento y apoyo en sus procesos de búsqueda y despedida, reconociéndolas como protagonistas del derecho a saber la verdad.