ir al contenido
🔴

Los medios de comunicación son el reflejo de la crisis económica del país

‼️ Envianos tu denuncia o noticia
Versión Beta Reportar error

Resumen

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Espacio Publicitario
+ Google Noticias
+ Canal WhatsApp

El cierre de emisoras comerciales y canales de televisión hace parte del cúmulo de problemas que afronta la nación como consecuencia de la fuga de capitales hacia diferentes lugares del mundo.

La publicidad, que es un componente indispensable para la promoción de las actividades económicas, está en cuidados intensivos, por la inmensa carga tributaria y parafiscal que aplica el gobierno, en las tarifas de los servicios públicos como la energía eléctrica, ante la indiferencia de organizaciones que, como Sayco y Acinpro, han disparado igualmente y de manera incontrolable el cobro las tarifas parafiscales, que solamente favorecen a una minería de artistas e intérpretes del arte musical.

Ni siquiera el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Las Tic’s) ha tenido en cuenta el cierre de las fuentes publicitarias que son el soporte fundamental para la supervivencia de los medios de comunicación y han condicionado, de manera indebida, a las autoridades nacionales, para seguirle torciendo el cuello a los sistemas de información, que no pueden sostenerse con indulgencias plenarias. Han desaparecido las agencias de publicidad y las materias primas, casi todas importadas, que encarecen los costos de operación.

De los veintisiete (27) diarios que tenía Colombia hace quince (15) años, muchos de ellos se han cerrado y solamente funcionan por plataformas digitales, porque el papel periódico y la tinta, que son materias primas para la prensa escrita, representa costos equivalentes a dos dólares el ejemplar, cuando en el mercado solamente se recauda un veinticinco por ciento de los costos de edición y producción, que es lo que se cobra en las casetas de libros y revistas.

Entre los periódicos que desaparecieron están el Diario La Opinión en Cúcuta, el Diario de Occidente en Cali, el Diario de Santa Marta, La Tarde de Pereira, El Liberal de Santander, el periódico La Gente de Bucaramanga y El Barranqueño del puerto petrolero.

Los altos costos de la energía eléctrica se han convertido en una amenaza para las emisoras y canales de televisión local y regional. Las plataformas digitales de radio y televisión, que todavía no están reglamentadas por el Congreso de la República, están por fuera del control de la actual legislación.

Las emisoras digitales, que son utilizadas por algunas entidades públicas, están por fuera de las normas legales y no pagan derechos de ejecución musical que, de manera voraz, recaudan Sayco y Acinpro.

Los reajustes tarifarios de estas entidades deberían autorizarlos el Ministerio de las Tecnologías de la Información, para evitar que se convierten en cómplices de una situación irregular, que se llama ‘competencia desleal’. Es hora de revisar las normas que reglamentan la radio y la televisión, para evitar que se cierren centenares de emisoras y varios periódicos que fueron tribunas regionales y nacionales, dedicadas a preservar la identidad cultural de cada uno de los municipios, provincias  y departamentos.        

Más reciente