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Los Therians ¿fenómeno cultural?

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Resumen

Los Therians, surgidos de internet, experimentan una conexión interior con animales, generando controversia sobre si es una moda cultural, problema emocional o desequilibrio social. La sociedad debe reflexionar sobre su impacto en la identidad juvenil.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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by Jorge E. Solís
Los Therians ¿fenómeno cultural?

En uno de los conocidos parques de la ciudad, la curiosidad se hizo manifiesta entre los transeúntes y moradores que allí pasaban un rato de esparcimiento, cuando en uno de sus costados, en un extenso prado del parque, se desplazaba torpemente lo que parecía ser un animal con figura de perro, con gesticulaciones, ademanes y hasta alaridos distorsionados que distaban ser un can original. Pronto notaron que no era ningún ser extraterrestre, se trataba de una persona que había hecho una buena representación teatral; llegaron las risas y comentarios críticos salidos de tono, mientras en otro costado estaba un grupo con disfraces de diferentes tipos de animales esperando entrar en acción.

Se trata de los Therians, término que proviene del inglés therianthropy, que se deriva del griego antiguo therion, que quiere decir bestia o animal salvaje, y ánthropos, humano. En conjunto se refiere a la “capacidad espiritual de transformarse en animal, no de forma física, sino de experimentar una conexión interior con un animal determinado”.  Este fenómeno tiene su origen en los años 90, relacionado con comunidades en internet que irrumpe en las diferentes capas sociales publicitadas por Tik Tok, Instagram y YouTube.  Pese a ello, históricamente se habla de una enfermedad llamada licantropía, en la que el enfermo se cree transformado en un animal e imita su comportamiento.

Esta tendencia básicamente está integrada por grupos juveniles, la cual se ha viralizado en las redes sociales, generando una controversia al no saber con certeza si se trata efectivamente de una tendencia cultural, de un problema emocional o de una señal de desequilibrio social.  No se trata únicamente de intolerancia, sino de la dificultad natural que tiene cualquier comunidad para entender conductas que se salen de lo común. El debate deja de ser cultural para convertirse en un asunto de salud social, que exige reflexión, orientación responsable y un acompañamiento serio por parte de la familia, la escuela y la sociedad.

Cuando la búsqueda de identidad se convierte en confusión permanente, la sociedad no puede ser indiferente, porque lo que hoy parece una simple moda puede convertirse mañana en un problema más profundo de adaptación y equilibrio emocional.  Se han registrados casos de denuncias curiosas, donde la noticia no está en que el perro muerda a la persona, sino lo contrario, incluso mordiendo a sujetos que los abordan, por lo que el impacto de estas conductas no pasa desapercibido, teniendo el riesgo de que en la búsqueda de identidad termine en pérdida del equilibrio personal.

Los cambios repentinos y acelerados de la tecnología han hecho de esta tendencia juvenil el reflejo de una época confundida, donde todo se permite, pero poco se comprende, donde muchos jóvenes buscan identidad sin conceptos claros. Más allá de una crítica, está el análisis y razón de ser, y que muy seguramente esta tendencia de rebeldía cumpla su ciclo y se esfume por su propia naturaleza.

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por Jorge E. Solís
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