Metrolínea apuesta por nuevas rutas para recuperar pasajeros
Resumen
Metrolínea en Bucaramanga añade tres buses padrones duales para ampliar su flota a 15 vehículos, mejorando conexiones en rutas estratégicas. Las validaciones aumentan, pero el reto está en ajustar rutas a las demandas reales.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Mientras los buses del SITME circulan casi vacíos por varios corredores de Bucaramanga, Metrolínea se prepara para sumar tres nuevos vehículos a su flota en febrero. La apuesta institucional es clara: reforzar el sistema; la percepción ciudadana, en cambio, sigue siendo escéptica.
Los nuevos buses, de tipo padrones duales alquilados, llegarán desde Medellín y permitirán que el sistema complete una flota de 15 vehículos en operación, enfocados principalmente en los trayectos entre Portal del Norte, la UIS y Provenza.
De acuerdo con la gerencia de Metrolínea, los refuerzos operarán en tres rutas consideradas estratégicas: una que atravesará el centro por la carrera 15, otra que conectará directamente el norte con el sur de la ciudad, y una más que funcionará como circuito en el sector de Quebradaseca.
“La recuperación sí se ha venido dando, especialmente desde octubre del año pasado”, sostiene el gerente de Metrolínea, Emiro José Castro Meza, quien defiende el modelo y asegura que el sistema comienza a mostrar señales de reactivación.
Según datos oficiales de la entidad, los buses actuales han registrado cerca de 39.465 validaciones, una cifra que, para la administración, demuestra que el SITME empieza a reconectarse con la demanda real de la ciudad.
No obstante, los números contrastan con la inversión. El sistema hace parte del Convenio 119, firmado entre la Alcaldía de Bucaramanga y el Área Metropolitana, que contempla $8.291 millones en recursos públicos, de los cuales ya se han ejecutado $3.349 millones.
Desde la gerencia insisten en que el proceso es gradual y que el objetivo no es solo mover buses, sino recuperar usuarios. Por eso, los domingos y festivos se mantienen rutas especiales hacia sectores comerciales y de alta afluencia, como la Terminal de Transportes, Acrópolis y el Mercado Campesino.
Aun así, la propia administración reconoce que el reto principal no es sumar vehículos, sino ajustar las rutas a la realidad de la ciudad y su área metropolitana, priorizando corredores estudiantiles y zonas con mayor demanda.