Murió Valentino Garavani, ícono eterno de la alta costura italiana
Resumen
Valentino Garavani, fallecido a los 93 años, transformó la moda italiana y mundial. Aunque se retiró en 2008, su influencia siguió vigente, siendo clave en el surgimiento del prêt-à-porter y el reconocimiento global de la moda italiana.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)El mundo de la moda internacional despidió a uno de sus máximos referentes. Valentino Garavani, maestro indiscutido de la alta costura italiana, murió este lunes a los 93 años en su residencia de Roma, acompañado por sus seres queridos. La noticia generó un impacto inmediato en la industria creativa global y entre generaciones de diseñadores, celebridades y figuras culturales que vieron en él mucho más que un modisto: un verdadero arquitecto del estilo contemporáneo.
El cuerpo del diseñador será velado en PM23, en Piazza Mignanelli 23, durante el miércoles y jueves, entre las 11 y las 18 horas. El funeral se realizará el viernes a las 11 en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, en Piazza della Repubblica, un escenario acorde a la dimensión histórica de su legado.
Aunque Valentino se retiró oficialmente de la moda en 2008, su influencia nunca se diluyó. Tras ceder el control creativo de su firma —hoy convertida en un emporio global— su nombre continuó siendo sinónimo de elegancia, lujo y perfección artesanal. Desde su consagración internacional en el desfile de alta costura de 1962 en Pitti Immagine, Roma y la moda italiana quedaron definitivamente posicionadas en el mapa mundial, en un terreno que hasta entonces dominaba casi exclusivamente París.
La irrupción de Garavani marcó un punto de inflexión. Si bien Italia ya contaba con figuras relevantes como Emilio Schuberth, las hermanas Fontana o Jole Veneziani, Valentino logró romper la barrera simbólica que separaba la moda francesa de la italiana. Su trabajo abrió el camino para el auge posterior del prêt-à-porter y para la consolidación de nombres como Gianni Versace y Giorgio Armani.
Desde la mirada de la industria, fue considerado el último gran couturier italiano capaz de moverse con naturalidad entre dos universos: la alta costura y el ready-to-wear. Esa dualidad lo convirtió en una figura a la vez solemne y profundamente popular, reconocida tanto por la élite internacional como por el público masivo.
Su vida personal también alimentó su leyenda. Valentino fue un protagonista constante del jet set global: amistades con Jacqueline Kennedy Onassis, Elizabeth Taylor o Aretha Franklin; residencias en Roma y Francia; desfiles convertidos en eventos culturales; y una presencia habitual en los círculos más exclusivos de Europa y Estados Unidos. Sin embargo, esa exposición nunca opacó su compromiso social. Fue un pionero en campañas de concientización sobre el VIH/SIDA y utilizó la moda como vehículo de mensajes políticos y humanitarios, como su emblemático vestido por la paz durante la Guerra del Golfo.
Con pragmatismo, resumió su vida en una frase que hoy adquiere tono de despedida: sabía hacer ropa, decorar espacios y entretener a la gente. En esas tres dimensiones, Valentino Garavani dejó una huella imborrable que seguirá definiendo el imaginario de la moda por décadas.