Nueva estratificación en Bucaramanga inició en 2019 con método actualizado
Resumen
En Bucaramanga, vecinos reclaman por el aumento en sus recibos tras el cambio de estrato socioeconómico aplicado a varios barrios.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Ciudadanos reclaman por fuerte impacto en sus bolsillos
Los reclamos de habitantes de distintos barrios generan presión a la administración municipal mientras desde el Concejo hay voces para que se realice una revisión y haya claridad en la socialización.
El aumento en los recibos de servicios públicos ha generado una enorme inconformidad en Bucaramanga. Varios habitantes de barrios populares recibieron cartas que notifican un nuevo estrato socioeconómico y, con esa modificación, facturas más costosas en agua, energía y gas.
La queja se extendió por sectores del norte, la comuna 9 y varios puntos del sur urbano. La molestia surgió porque muchos habitantes afirman que jamás recibieron visita previa ni una explicación directa sobre el ajuste.
En los barrios Kennedy, Pablo VI, San Expedito, Buenos Aires, Villa Rosa, Villa María, Omagá, Tejar Norte y Miramar, el cambio pasó de estrato 1 a 2 o de 2 a 3, con impacto inmediato en el bolsillo.
En San Expedito, uno de los puntos más discutidos, los vecinos comparan sus facturas con las de sectores cercanos de mayor capacidad económica. Allí, la distancia entre la realidad cotidiana de las viviendas y la clasificación oficial abrió un debate que ya trascendió el barrio y alcanzó al Concejo y a la Alcaldía.
Que haya concertación
Diego Lozada, Concejal de Bucaramanga, aseguró que “la carta llegó a numerosos hogares sin una socialización clara. El cambio desconoce la realidad de esos sectores y las familias con ingresos ajustados ahora enfrentan recibos más altos. Pido revisar cada caso, escuchar a la comunidad y detener el malestar antes de que crezca más”.
Lozada reclamó concertación con los habitantes, control político en el Concejo y un formato de reclamación para quienes no acepten su nueva categoría. Según su planteamiento, la discusión no puede limitarse a una notificación fría, porque la medida golpea a quienes sostienen sus casas con recursos limitados y dependen de cada peso que entra al hogar.
La Alcaldía sostiene que la revisión se apoya en la Ley 142 de 1994 y en lineamientos del DANE, con estudios técnicos, comité de verificación y entrada en vigor durante 2026.

Quejas, revisiones y solicitudes formales
La Administración municipal defiende que la transición hacia una estratificación por predios busca precisión y equidad, aunque el ajuste haya generado rechazo en varios sectores.
La Secretaría de Planeación mantiene abierta la oficina de estratificación para recibir quejas, revisiones y solicitudes formales. También habilitó el portal institucional para radicar peticiones, quejas y reclamos.
Por su parte, Jhon Manuel Delgado Nivia, Jefe de Gobernanza de Bucaramanga, explicó que “este proceso no nació en abril (del presente año), esto inició en 2019, cuando el DANE cambió la metodología de estratificación y pasó de la lectura por barrios a la clasificación por predios. Los estudios concluyeron en 2025 y la norma quedó lista y vigente oficialmente desde entonces".
Delgado Nivia precisó que el estudio técnico del DANE indicó que cerca del 12 % de los predios de la ciudad debía modificar su estrato. Sin embargo, la revisión municipal produjo un resultado más bajo, el 1,2 % subió, 1,1 % bajó y 97,6 % permaneció igual. Para la administración, esas cifras reflejan un ajuste técnico.
En Bucaramanga, la discusión ya no gira sólo en torno a una factura más costosa. El debate toca la forma en que el Estado clasifica a miles de familias, la comunicación entre administración y comunidad, y la obligación de respaldar cada cambio con información clara.

Argumentos comprensibles y verificables
El caso dejó una evidencia incómoda para la ciudadanía y es que una decisión técnica, como esta, puede convertirse en conflicto social cuando la información no llega con claridad a los hogares.
Por ahora, la discusión sigue abierta, con reclamos en curso, dudas entre los habitantes de los barrios y una Administración obligada a sostener cada cifra aumentada con argumentos comprensibles y verificables.
Entre tanto, Juan Carlos Suárez, Gerente del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, amb, afirmó que “la empresa no define la estrategia ni fija el estrato. En este caso la Alcaldía entrega la instrucción y el prestador aplica la medida. En este momento el usuario puede elevar su inconformidad ante Planeación y usar los canales oficiales de atención establecidos, su caso será estudiado sin demora alguna, ni trabas".
La discusión también deja preguntas sobre la forma en que se notificó a los usuarios. Varias familias relataron que el aumento apareció primero en la factura y sólo después llegó la carta que explicaba la revisión.
Esa secuencia alimentó el malestar, porque el cobro alteró presupuestos ya ajustados a los gastos mensuales.
Además, se relata que en varios hogares, el nuevo valor obliga a recortar gastos básicos, revisar consumos y buscar respuestas en la Alcaldía, en la empresa de servicios y en la oficina encargada de estratificación.