Obesidad en Colombia sigue en aumento
Resumen
En Colombia, la obesidad afecta al 26% de los adultos y más del 60% presenta exceso de peso, una alerta de salud pública que exige prevención y tratamiento integral.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Colombia enfrenta un preocupante incremento en los niveles de sobrepeso y obesidad, de acuerdo con el Atlas Mundial de la Obesidad 2025. Actualmente, el 26% de los adultos vive con obesidad y más del 60% presenta exceso de peso, una tendencia que refleja cambios en los hábitos de vida y alimentación en el país.
La Organización Mundial de la Salud ha catalogado la obesidad como una epidemia global, señalando que las tasas se han triplicado desde 1975 y que, para 2030, más de 1.130 millones de personas podrían padecer esta condición. Este panorama resalta la urgencia de adoptar medidas preventivas y de tratamiento oportuno.
Especialistas advierten que la obesidad no debe verse como un asunto estético, sino como una enfermedad crónica, multifactorial y progresiva, asociada a más de 200 complicaciones, entre ellas diabetes tipo 2, hipertensión arterial y afecciones cardíacas. Por ello, recomiendan un abordaje integral que incluya acompañamiento médico, nutricional y psicológico.
En cuanto a la prevención, los expertos destacan el papel clave de la actividad física, no solo para perder peso, sino para mejorar el metabolismo, reducir riesgos cardiovasculares y mantener resultados a largo plazo. También sugieren adoptar hábitos como reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, evitar bebidas azucaradas, dormir entre 7 y 9 horas y controlar el estrés.
Ante este escenario, en ciudades como Bogotá se han impulsado iniciativas como la apertura de una clínica especializada en obesidad, enfocada en un modelo multidisciplinario que integra distintas áreas médicas. El objetivo es ofrecer tratamientos personalizados que permitan controlar la enfermedad sin depender exclusivamente de la cirugía.
El aumento sostenido de la obesidad en el país evidencia la necesidad de fortalecer la educación en salud desde edades tempranas y promover cambios estructurales en el estilo de vida, con el fin de mejorar la calidad de vida de la población y reducir el impacto de esta enfermedad a largo plazo.