Suscribirse Iniciar sesión
Portada / Última-hora/ Once municipios en Santander elevan vehemente rogativa al ‘dios de la lluvia’
Última-hora

Once municipios en Santander elevan vehemente rogativa al ‘dios de la lluvia’

Once municipios de Santander tienen racionamientos y fallas en acueductos, mientras el riesgo de incendios forestales aumenta la presión sobre el escaso suministro de agua.

Únete a nuestro canal de WhatsApp Recibe lo más importante de El Frente al instante
Once municipios en Santander elevan vehemente rogativa al ‘dios de la lluvia’
Resumen con IA

Once municipios de Santander tienen racionamientos y fallas en acueductos, mientras el riesgo de incendios forestales aumenta la presión sobre el escaso suministro de agua.

Próximamente

Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.

Próximamente

El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.
Línea del tiempo · IA
····

··········

····

········

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.

Agua insuficiente para la población y para apagar incendios forestales

Otro lío con el agua en varias zonas de Santander es que hay que reparar bocatomas, líneas de conducción y demás estructuras para poder suministrar el servicio en las zonas afectadas por daños y sequías.

La crisis de abastecimiento de agua en Santander ya pasó de las restricciones a la atención directa de comunidades en 11 municipios que enfrentan racionamientos o fallas en sus sistemas de acueducto y varios sectores reciben apoyo mediante carrotanques para garantizar un suministro mínimo.

Málaga, Barichara, Socorro, Zapatoca, Capitanejo, Aratoca, Barbosa, Cabrera, Villanueva, Vélez y Guadalupe figuran entre las poblaciones con dificultades para asegurar el servicio. El escenario no es uniforme. En algunos lugares, las fuentes tienen menor disponibilidad de agua; en otros, los problemas se concentran en bocatomas, redes de conducción o componentes de los sistemas de abastecimiento.

La diferencia determina la respuesta. Cuando la causa está en la reducción del caudal, los carrotanques permiten atender de forma temporal a las comunidades afectadas.

Cuando el inconveniente corresponde a una falla de infraestructura, la prioridad pasa por reparar los daños y recuperar la capacidad normal del acueducto.

Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, explicó que el departamento acompaña a los municipios con vehículos destinados al transporte de agua hacia los sectores que presentan mayores dificultades.

La estrategia busca evitar que las restricciones dejen sin suministro a las familias mientras avanzan las acciones para estabilizar los sistemas.

La atención se define según las condiciones de cada localidad. Las autoridades revisan la cantidad de agua disponible, el estado de las fuentes, la capacidad de los acueductos y las afectaciones en las redes. Con esa información se establecen o modifican los horarios de racionamiento y se determina dónde hace falta reforzar el suministro con tanques móviles.

Las lluvias recientes abren la posibilidad de cambios en algunas medidas, pero cada municipio depende de la recuperación efectiva de sus fuentes. Un aumento de las precipitaciones solo permite aliviar las restricciones cuando representa una recuperación suficiente de los caudales y una respuesta favorable de los sistemas de abastecimiento.

Incendios forestales ‘tragones de agua’

El problema adquiere una dimensión adicional ante el riesgo de incendios forestales. Duvin Villamizar, Integrante de la Defensa Civil en Santander, advirtió que controlar el fuego sobre una hectárea de vegetación seca puede requerir cerca de 1.200 galones de agua a presión, equivalentes a más de 4.500 litros.

La cifra adquiere especial relevancia en un departamento donde varias poblaciones ya administran el agua bajo restricciones. Un incendio en alguno de esos territorios exigiría coordinar recursos de manera rápida para evitar que la emergencia ambiental agrave el déficit del servicio público.

Defensa Civil dispone de un solo carrotanque para atender Santander, aunque la respuesta puede incorporar vehículos cisterna de los cuerpos de bomberos y de otras entidades, según la disponibilidad de cada zona. Esto significa que un mismo recurso debe responder a necesidades distintas, abastecer hogares, apoyar servicios esenciales y enfrentar eventuales incendios.

La dificultad aumenta cuando el terreno impide el ingreso de vehículos. En esos casos, las autoridades pueden solicitar apoyo aéreo. Un helicóptero liviano tiene capacidad para transportar entre 270 y 950 litros por descarga, mientras uno mediano puede movilizar alrededor de 2.000 litros. Sin embargo, cada operación requiere una fuente cercana con agua suficiente para recargar las aeronaves.

Enfrentados a doble presión sobre el agua

Hasta el cierre de esta edición no se reportan incendios forestales activos dentro de los 11 municipios con racionamiento. La alerta, por tanto, tiene carácter preventivo y pone el foco en una pregunta esencial: dónde conseguir agua y cómo trasladarla con rapidez si aparece fuego en un territorio donde el recurso ya es escaso.

Santander enfrenta así una doble presión sobre el agua. Por un lado, debe sostener el suministro básico de las comunidades afectadas por la reducción de las fuentes o por daños en la infraestructura. Por otro, necesita conservar capacidad de respuesta ante incendios que pueden demandar miles de litros en poco tiempo.

La prioridad inmediata está en mantener el abastecimiento de las poblaciones con restricciones y atender las fallas que afectan los acueductos. El reto consiste en administrar un recurso limitado sin perder capacidad operativa ante una emergencia forestal.

La coordinación entre Alcaldías, organismos de socorro, empresas de servicios y autoridades departamentales resulta vital para proteger el suministro y responder de forma oportuna ante cualquier contingencia.

El transporte por carretera es un respaldo temporal, no una solución definitiva. Cada viaje depende de la fuente disponible, la distancia hasta las comunidades y la prioridad definida por las autoridades.