Suscribirse Iniciar sesión
Portada / ultima-hora/ Perdió tres dedos, salió del hospital y horas después perdió un ojo
ultima-hora

Perdió tres dedos, salió del hospital y horas después perdió un ojo

Un joven italiano perdió tres dedos en un accidente pirotécnico en Nápoles. Tras salir del hospital, manipular fuegos artificiales nuevamente le costó la pérdida de un ojo. Ahora está de regreso en Roma, recuperándose de sus graves lesiones.

Únete a nuestro canal de WhatsApp Recibe lo más importante de El Frente al instante
Perdió tres dedos, salió del hospital y horas después perdió un ojo
Resumen con IA

Un joven italiano perdió tres dedos en un accidente pirotécnico en Nápoles. Tras salir del hospital, manipular fuegos artificiales nuevamente le costó la pérdida de un ojo. Ahora está de regreso en Roma, recuperándose de sus graves lesiones.

Próximamente

Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.

Próximamente

El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.
Línea del tiempo · IA
····

··········

····

········

Generado con IA · puede contener errores, verifícalo antes de compartir.

Lo que comenzó como un viaje de celebración terminó en una doble emergencia médica para un joven italiano de 24 años que eligió Nápoles para recibir el Año Nuevo, una ciudad conocida por festejos intensos y uso masivo de pirotecnia.

Durante las primeras horas del 1.º de enero, el turista ingresó a urgencias del Hospital Vecchio Pellegrini tras sufrir un grave accidente con un petardo de gran potencia. La detonación le provocó la amputación de tres dedos de una mano. Fue atendido, estabilizado y posteriormente dado de alta. Sin embargo, lejos de marcar un punto final, el episodio se convirtió en el inicio de una secuencia aún más grave.

Pocas horas después, y aún con la mano vendada, el joven volvió a manipular fuegos artificiales junto a un grupo de amigos. En esta ocasión, encendió una batería pirotécnica instalada en el suelo. Por causas que están siendo evaluadas —ya sea una falla técnica o un uso imprudente—, uno de los cohetes se desvió e impactó directamente en su rostro.

El resultado fue crítico. El joven fue trasladado nuevamente al mismo hospital, donde permaneció internado por lesiones severas que derivaron en la pérdida total de un ojo. Tras recibir el alta médica, fue trasladado de regreso a Roma por sus padres.