Poesía para los más pequeños de la casa
Resumen
La obra "Pequeña gran aventura de una pulga poeta" de John Fitzgerald Torres, con ilustraciones de Carolina Hernández Parra, destaca cómo la poesía conecta mundos. La pulga poeta transforma su pérdida en una aventura mágica llena de descubrimientos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Dentro de las novedades literarias de Susaeta Ediciones para este 2026 está la obra Pequeña gran aventura de una pulga poeta, de John Fitzgerald Torres, quien, con las ilustraciones de Carolina Hernández Parra, destacan el valor de la poesía como puente para expresar lo inefable y convertirse en pasadizo para vivir nuevas aventuras, conocer nuevos mundos y descubrir seres ávidos del contacto mágico con las palabras.
Como en su momento lo señaló Octavio Paz, efectivamente, la poesía está en todas partes. En la obra del maestro Fitzgerald Torres, la poesía está personificada en una hermosa pulga, que se asume como poeta: «–A sus órdenes estoy / y aunque risa doy / de manera discreta / digo que soy poeta». Su don de la palabra se da conocer de una forma inesperada, sin quererlo, abandona el lomo de su gata, su hogar, y termina en lugares inhóspitos, oportunidad de oro para entablar nuevas amistades, conocer nuevos personajes e iluminarlos con el poder incuestionable de la poesía, de las palabras precisas, dichas en el momento oportuno: «–La pregunta es muy buena / y la respuesta así suena: / un poeta con las palabras / abre puertas y ventanas».
Dentro de su travesía poética, conoce una familia de piojitos verdes, amantes de la televisión; una araña, que le rinde tributo a su figura; un grupo de hormigas que solo piensan en el trabajo fuerte; una lombriz que se preocupa por el tiempo; y, finalmente, otra pulga que vive triste y sola. Entre toda esa diversidad de seres, la pulga poeta convierte un posible problema, al extraviarse de su amado hogar, en una oportunidad para brillar y llevar luz a las vidas de quienes la escuchan: «Pero la pulga, en vez de inquietarse, pensó que era su oportunidad de conocer nueva gente y, quizá también, un buen momento para enseñar su arte». Cada contacto con cada uno de ellos es una manera de redescubrir sus entornos y permitirles asumir sus realidades bajo el poder de reflexión que posee la poesía.
Pequeña gran aventura de una pulga poeta, de John Fitzgerald Torres, es una obra dirigida a todo aquel niño, que desee iniciarse en el mundo de la poesía, en descubrir cómo con las palabras se hace magia, se vive mejor y se abre todo un portal de posibilidades para apreciar el entorno y asumir la vida con una perspectiva que solamente el arte puede ofrecer en quien lo frecuenta y lo convierte en su razón de ser.
*Docente de la Universidad Industrial de Santander