¡Por fin justicia! Condenan a 30 años de prisión a entrenador de atletismo Giovanny Vega Blanco por delitos sexuales contra menores
Condenan a 30 años de prisión al exentrenador Giovanny Vega Blanco por delitos sexuales contra varias menores en el atletismo santandereano.
Condenan a 30 años de prisión al exentrenador Giovanny Vega Blanco por delitos sexuales contra varias menores en el atletismo santandereano.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
Antes de conocerse la sentencia definitiva, el caso ya era considerado uno de los mayores escándalos de abuso sexual en el deporte santandereano. Ahora, seis años después de que las primeras denuncias salieran a la luz, la justicia emitió un fallo que marca un precedente para la protección de menores en los escenarios deportivos.
El Juzgado 14 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bucaramanga condenó a 30 años de prisión al profesor y exentrenador de la Liga Santandereana de Atletismo, Giovanny Vega Blanco, tras hallarlo responsable de los delitos de acto sexual abusivo agravado y abuso sexual agravado cometidos contra varias de sus estudiantes menores de edad.
La decisión judicial pone fin a un proceso que se prolongó durante varios años y que se convirtió en uno de los casos más sensibles para el deporte santandereano, luego de que decenas de jóvenes denunciaran públicamente presuntos abusos ocurridos mientras integraban procesos de formación atlética bajo la dirección del hoy condenado.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó las pruebas y los testimonios que permitieron demostrar la responsabilidad penal de Vega Blanco en hechos denunciados por varias adolescentes que tenían entre 15 y 17 años cuando eran entrenadas por él. Según la investigación, el entonces entrenador aprovechaba la relación de confianza y la autoridad que ejercía sobre las deportistas para someterlas a conductas de naturaleza sexual.
Aunque cerca de 30 mujeres manifestaron públicamente en redes sociales haber sido víctimas de comportamientos similares, siete de ellas formalizaron sus denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, lo que permitió avanzar con el proceso penal que finalmente concluyó con la condena.
Un escándalo que estremeció al deporte santandereano
Las denuncias comenzaron a conocerse en 2020 y rápidamente sacudieron al atletismo regional. Varias deportistas relataron que, durante los entrenamientos, el entonces profesor realizaba comentarios de contenido sexual sobre sus cuerpos, les hacía preguntas íntimas e intentaba generar espacios de aislamiento aprovechando su condición de entrenador.
Uno de los testimonios conocidos durante la investigación describió que el entrenador acostumbraba hacer comentarios sobre el físico de las atletas y utilizaba supuestos tratamientos para lesiones como excusa para realizar contactos físicos indebidos. La víctima aseguró que en varias oportunidades los hechos no pasaron a mayores porque otras personas ingresaban inesperadamente al lugar donde se encontraban.
Las jóvenes también señalaron que el procesado utilizaba la dependencia deportiva y la cercanía con las familias para manipularlas psicológicamente, presentándose como una figura de confianza mientras ejercía control sobre sus procesos de entrenamiento.
Falta definir dónde cumplirá la condena
Pese a la sentencia de 30 años de prisión, aún está pendiente establecer la modalidad en la que Giovanny Vega Blanco cumplirá la pena. El juez ordenó practicar valoraciones médicas y psiquiátricas por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal para determinar si, debido a su estado de salud y edad, reúne las condiciones para acceder a detención domiciliaria o si deberá ser recluido en un establecimiento penitenciario.
Durante el proceso también surgieron cuestionamientos sobre el cumplimiento de las medidas restrictivas que le habían sido impuestas, luego de que en redes sociales circularan imágenes en las que aparecía realizando actividades físicas fuera de su residencia mientras permanecía bajo detención domiciliaria.
La condena representa un importante precedente en la lucha contra los delitos sexuales cometidos en escenarios deportivos y envía un mensaje sobre la responsabilidad que tienen entrenadores e instituciones en la protección de niños, niñas y adolescentes que participan en procesos de formación deportiva.