¿Por qué ha aumentado el cierre de colegios privados en Colombia?
Resumen
El cierre de colegios privados en Colombia se debe a factores como la baja natalidad y el auge del homeschooling. El Ministerio de Educación ha iniciado un diálogo constante con estos colegios, ajustando tarifas para el año 2026 y evaluando alternativas para enfrentar estos desafíos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
El Ministerio de Educación Nacional explica que las dificultades que hoy enfrentan algunos colegios privados se deben a cambios sociales, demográficos y culturales que han venido transformando la educación. Baja natalidad y homeschooling: algunos de los factores. Desde la entidad se aclara que se han mantenido espacios de diálogo con los representantes de los colegios privados y que no existe una política para afectar a este sector.
El Gobierno Nacional es consciente y solidario con las dificultades que vienen enfrentando muchos jardines y colegios privados, especialmente aquellos que prestan sus servicios a familias de los estratos 1, 2 y 3.
Esta situación ha generado inquietud en comunidades educativas y en la ciudadanía; de esta manera, se hace un contexto para comprender lo que está pasando.
Se trata de una situación que se viene presentando desde hace varios años y que se acentuó desde la pandemia del COVID-19 y se incrementó recientemente como resultado de transformaciones económicas, sociales, demográficas y educativas que han afectado al país.
Uno de los principales factores es la reducción de la natalidad. Así, el DANE reportó que en 2024 se registraron 453.901 nacimientos, una reducción del 12,0% frente a 2023 y un 31,3% menos en comparación con 2015. ¿Esto qué significa? Una disminución progresiva en el número de estudiantes en edad escolar.
A esto se suman cambios en las decisiones de las familias, que hoy optan por distintas alternativas educativas: algunas matriculan a sus hijos en instituciones oficiales y otras consideran modalidades como el estudio en casa o homeschooling, opción que deben recordar las familias NO se encuentra reglamentada en el país.
Estas transformaciones impactan de manera particular a los colegios privados de menor tamaño, que enfrentan mayores retos para sostener su matrícula y su operación.
Por ejemplo, en el caso de Bogotá, a finales de 2025, 243 establecimientos educativos privados reportaron al Ministerio una matrícula total inferior a 50 estudiantes; dentro de este grupo, 154 disminuyeron su matrícula en comparación con el año 2024.
Diálogo permanente con el
sector educativo privado
Desde el Ministerio de Educación Nacional se han mantenido espacios de diálogo y escucha permanentes con el sector educativo privado. En articulación con la Mesa Nacional de Educación Privada y la Mesa Distrital de Rectores de Colegios Privados, durante 2025 se adelantó un trabajo riguroso para definir los parámetros del ajuste de las tarifas educativas (Resolución 019805 de 30 de septiembre de 2025), que además incluyó un espacio para la consulta y participación ciudadana.
Este proceso incluyó ocho mesas de trabajo con representantes de los gremios de colegios privados a nivel nacional y distrital, y permitió para los más de 9.000 colegios privados que hay en el país, establecer un ajuste de hasta el 9,10% en las tarifas de matrícula, pensiones y cobros periódicos del servicio de educación preescolar, básica y media prestado por los establecimientos educativos del sector no oficial o privado para el año escolar 2026, incorporando nuevos criterios pensados en beneficio de los colegios, las familias y los docentes. Entre ellos, el índice de permanencia de los estudiantes y la atención a población escolar con discapacidad.
Sobre el impacto del aumento del salario mínimo vital, siendo una política de alcance nacional, orientada a garantizar condiciones de trabajo dignas y que aplica a todos los sectores de la economía, también tendría impacto acotado en costos de los establecimientos educativos privados.
El Ministerio de Educación Nacional tiene como responsabilidad garantizar el derecho a la educación pública, gratuita y de calidad, sin embargo; comprende las inquietudes del sector educativo privado frente al salario mínimo vital y en esa medida seguirá manteniendo diversos espacios de diálogo y conversación con sus representantes para aportar en la búsqueda de alternativas a los diversos problemas que se presentan.
El Gobierno Nacional continuará trabajando con responsabilidad, diálogo y transparencia, poniendo siempre en el centro el derecho fundamental a la educación y el bienestar de las comunidades educativas del país.