Recordando a los mejores congresistas de Colombia
El texto exalta a viejos líderes parlamentarios de Santander y critica con dureza a la política actual, a la que acusa de corrupción, violencia y deterioro institucional.
El texto exalta a viejos líderes parlamentarios de Santander y critica con dureza a la política actual, a la que acusa de corrupción, violencia y deterioro institucional.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Mientras en Santander se recuerdan y reconocen las mejores figuras de la política nacional que haya tenido el parlamento colombiano, como Manuel Serrano Blanco, Gabriel Turbay, Carlos Augusto Noriega, Hernando Sorzano González, Augusto Espinosa Valderrama, Darío Marín Vanegas, Jaime García Parra, Alfonso Gómez Gómez, Ciro Emilio López Mendoza, José Manuel Arias Carrizosa, Feisal Mustafá Barbosa, Jaime Serrano Rueda, Gerardo Silva Valderrama, Rafael Ortiz Gonzàlez, Horacio Serpa Uribe y Luis Carlos Galán Sarmiento, todos ellos pertenecientes a los dos partidos históricos, que llenaron de gloria las páginas de la vida nacional, frente a las nuevas generaciones que se alimentan de odios y rencores promovidos por guerrilleros de izquierda, que han llevado la violencia a todas las ciudades y pueblos, a las veredas y departamentos por donde han circulado grupos de bandidos, que han convertido a Colombia en un inmenso cementerio.
En el período legislativo, -- que termina este veinte de julio del año 2026 --, hemos tenido los santandereanos un total de diez (10) senadores y siete (7) representantes a la cámara elegidos por el voto ciudadano, además de la cuota parlamentaria distribuida entre la compañera sentimental del guerrillero Manuel Marulanda Vélez y de un ideólogo de las FARC nacido en la provincia Comunera, de cuyas realizaciones muy poco se conoce, porque pertenecieron a grupos, como las del denominado ‘Pacto Histórico’ y de algunos clanes familiares, que quieren perpetuarse en el poder y vivir a la sombra del presupuesto nacional, realizando negocios, como si fueran los dueños de esta adolorida nación.
Da grima que le digan al ciudadano del común, al obrero raso y desprevenido, que todo lo que ocurrió en este país en el reciente pasado, habría sido muy poca cosa, frente a la turbulencia que ha creado la administración del excomandante de guerrillas Gustavo Petro Urrego, que está promoviendo una situación de anarquía, que nadie se imaginaba cuando se firmaron los acuerdos de paz con millares de jóvenes que habían cambiado el azadón por ametralladoras suministradas por los jefes de guerrillas entrenados en Cuba y muchos otros, que formaron las otras guerrillas del Movimiento Diecinueve de Abril (M-19), que ahora son los dueños del país y del gobierno, con las secuelas de corrupción distribuidas por todo el territorio nacional. Si estuvieran vivos los periodistas de aquella época, como Julio Nieto Bernal, José María Pinzón Prieto, Alberto López Peralta, José del Carmen Rivera Mejía, Pedro Mesa Ramírez, Rafael Núñez Serrano y Emiliano Romero Paredes, entre otros, podríamos decir que la ‘Época Dorada’ del periodismo y la política ha sido muy superior a esta época de violencia política, que está destruyendo a Colombia.
Nunca pudo ser mejor el departamento de Santander después de la pasada representación parlamentaria, que vivió una etapa de gloria en nuestro departamento y que en los últimos años del pasado siglo veinte, donde el ejercicio de la actividad política era parecido a la religión católica, rodeados de principios morales y de valores cristianos, donde se respetaban las comunidades religiosas, las escuelas públicas al mando de los mejores educadores, los profesores del bachillerato y los catedráticos de las universidades, eran ejemplo para Colombia y el mundo. ¡Vergüenza debería darles a los nuevos jefes políticos de Santander y de Colombia, que se están robando el país a dentellas y nadie hace el esfuerzo de impedirlo!.