RELEVO generacional en la representación parlamentaria
Resumen
Miguel Ángel Pinto se retira del Senado tras 20 años de servicio, destacándose en la defensa de las instituciones desde Santander, junto a figuras históricas del liberalismo colombiano.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
A tiempo supo retirarse de su brillante carrera parlamentaria el senador Miguel Ángel Pinto Hernández, que libró desde la Comisión Séptima del Senado una de las grandes batallas para la defensa del país y de sus instituciones.
Desde su temprana juventud, como abogado, como contralor del departamento de Santander, luego como Representante a la Cámara y finalmente, como senador de la república, el senador Pinto ha sido una figura brillante en el parlamento colombiano.
Hizo llave política con el excandidato presidencial, exprocurador general de la nación y exministro Horacio Serpa Uribe, el último de los grandes filósofos del partido liberal.
Con Miguel Ángel Pinto en el Senado volvió el departamento de Santander a hacerse sentir muchas veces en los debates de esa corporación legislativa. Presidente de la Comisión Primera Constitucional y luego en la presidencia de la corporación, en compañía de varios de los grandes oradores que dejaron huella en el Palacio de las Leyes.
Muchos congresistas siguen aferrados al frío sillón en el hemiciclo del Capitolio Nacional, aunque nunca hayan realizado un debate público que tenga trascendencia en la opinión nacional.
Retirarse a tiempo de la rama legislativa del poder público es una virtud que pocos de los actuales legisladores son capaces de realizar, porque el poder político apasiona tanto como el amor de las mujeres.
Pero Pinto pudo hacerlo llevando bajo el brazo la experiencia de veinte años en el parlamento colombiano. Vale la pena señalar que el departamento de Santander ha tenido grandes lideres políticos en los dos partidos históricos, que fueron como las catedrales de la democracia.
En el último periodo legislativo hemos tenido los santandereanos diez (10) senadores y ocho (8) representantes a la cámara, algunos de los cuales – como decía el tribuno Ciro Emilio López Mendoza, ‘no aprendieron a pronunciar siquiera un error de ortografía’.
Entre los más antiguos parlamentarios de nuestro departamento de Santander serán siempre recordados el exministro Augusto Espinosa Valderrama, expresidente de la Dirección Nacional Liberal; el ex procurador general de la nación Jaime Serrano Rueda, de estirpe conservadora; el senador Juan José Turbay (hermano del ex candidato presidencial Gabriel Turbay, que murió siendo embajador de Colombia en París en 1948; el exgobernador y líder del Movimiento Revolucionario Liberal Alfonso Gómez Gómez y ‘El Tigrillo’ Carlos Augusto Noriega, que fue ministro de gobierno del expresidente Carlos Lleras Restrepo. Otros santandereanos ilustres que también fueron ministros, como José Manuel Arias Carrizosa, ministro de comunicaciones y de justicia; Gerardo Silva Valderrama, ministro de minas y petróleos; Luis Carlos Galán Sarmiento, ministro de educación y héroe de la patria, sacrificado por las hordas criminales del narcotraficante Pablo Emilio Escobar Gaviria.
Fueron diez (10) los senadores elegidos por el departamento de Santander durante el último periodo constitucional y ocho (8) los representantes a la cámara, incluyendo además las dos curules de senado y cámara otorgadas en el proceso de paz con las guerrillas de las FARC por el denominado ‘Partido de los Comunes’, que ya terminan su período legislativo y se irán el próximo veinte de julio, después de la luna de miel que gratuitamente les adjudicó el expresidente Juan Manuel Santos Calderón.
De reciente factura han sido los congresistas Jota Pe Hernández, del partido Verde, que colocó ciento cuarenta mil votos y que espera repetir con creces ese capital político que dejó marcado en la línea rebelde de los opositores al régimen comunista del presidente Gustavo Petro.
Ya casi termina el periodo constitucional de la figura diabólica del peor de los presidentes que haya tenido Colombia y, sin embargo, hemos contado con la paciencia de soportarlo y esperarlo a que terminen sus locuras, para poder decir que somos respetuosos de las instituciones. Porque como Gustavo Petro, ¡no habrá otra figura diabólica que le haya hecho tanto daño a Colombia!