Restricción del parrillero es una realidad desde febrero
Resumen
La restricción del parrillero en Bucaramanga inicia en febrero 2026 para combatir el transporte informal. La medida, que surge de un fallo judicial, se implementará en zonas y horarios específicos, acompañada de controles para asegurar su eficacia.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Empezaron las amenazas de protestas en Bucaramanga
Implementación requiere coordinación metropolitana, un despliegue operativo y seguimiento judicial para garantizar legalidad y eficacia. El 2 de febrero se conocerán alcances, zonas y horarios de la restricción.
La Alcaldía de Bucaramanga anunció la restricción del parrillero en zonas y horarios específicos, medida que empezará a regir en febrero de 2026 y responde a una orden judicial para combatir el transporte informal.
El director de Tránsito del municipio capital, Jhair Manrique, firmó junto a autoridades el “Compromiso por la Movilidad” y confirmó la fecha límite para presentar ante un juez la propuesta operativa: el 2 de febrero.
La decisión surge del fallo del Tribunal Administrativo de Santander, que exige a los alcaldes del área metropolitana desmantelar los llamados terminalitos y coordinar un plan para frenar la piratería del transporte, identificada en al menos 96 puntos irregulares, según cifras oficiales.
La medida focalizará su aplicación en zonas específicas del centro de la ciudad y en la cabecera municipal, con restricciones adicionales en horas pico en puntos estratégicos.
Proceso de socialización
La administración de Cristian Portilla explicó que antes de la entrada en vigor se ejecutará un proceso de socialización con comunidades y equipos técnicos para definir límites claros y criterios de control.
El propósito declarado es afectar únicamente el transporte informal y no entorpecer la movilidad cotidiana de los ciudadanos.
El plan parrillero incorpora acciones complementarias para fortalecer la vigilancia, imponer sanciones y ordenar la ocupación del espacio público donde operan lo llamados ‘terminalitos’ ilegales.
Autoridades municipales vincularon la medida a la reducción de la accidentalidad vial; en 2025 la ciudad cerró con 80 muertes por siniestros de tránsito, cifra que motivó la priorización de controles de seguridad vial.