Rusia y Ucrania vuelven a retomar diálogos en Ginebra
Resumen
Rusia y Ucrania reinician conversaciones en Ginebra con Estados Unidos como mediador. El conflicto muestra pocas señales de resolución debido a posiciones rígidas sobre territorios ocupados y aspiraciones del Kremlin. El apoyo a Kiev podría debilitarse con el tiempo.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Las delegaciones de Ucrania y Rusia retoman esta semana el diálogo en Ginebra, en un nuevo intento por destrabar un conflicto que se aproxima a su cuarto año. Las conversaciones cuentan con mediación de Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, fijó junio como plazo político para alcanzar algún tipo de entendimiento.
Pese al despliegue diplomático, las expectativas de avances sustanciales son limitadas. Las posiciones siguen ancladas en puntos críticos, especialmente en lo relativo a los territorios ocupados por Moscú y las aspiraciones estratégicas del Kremlin en el este y sur ucranianos. El portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, adelantó que la agenda incluirá asuntos territoriales y otras demandas consideradas prioritarias por Moscú, sin ofrecer mayores precisiones.
En el terreno militar, la dinámica continúa marcada por una guerra de desgaste a lo largo de un frente que supera los mil kilómetros. Las fuerzas ucranianas resisten ataques constantes, mientras Rusia intensifica bombardeos y operaciones con drones. Paralelamente, Kiev ha incrementado su capacidad de golpear objetivos estratégicos dentro de territorio ruso, ampliando el alcance del conflicto.
La delegación ucraniana será encabezada por Rustem Umerov, actual responsable del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, acompañado por altos mandos militares. Por parte de Moscú, lidera la comitiva Vladimir Medinsky, asesor cercano al presidente Vladimir Putin y figura clave en rondas previas de negociación.
Aunque Washington ha invertido capital diplomático en estas gestiones, un año de esfuerzos no ha logrado modificar sustancialmente la correlación de fuerzas ni reducir la intensidad de los combates. Analistas occidentales sostienen que el Kremlin apuesta al desgaste prolongado, calculando que el respaldo internacional a Kiev podría erosionarse con el tiempo.
Las conversaciones en Suiza se desarrollan, así, bajo una combinación de presión política y realismo estratégico. Cualquier avance requerirá concesiones difíciles en un escenario donde, hasta ahora, ninguna de las partes parece dispuesta a ceder en los puntos centrales del conflicto.