Seguimientos, amenazas y millones: así operaba la red del ELN que extorsionaba a comerciantes en Norte de Santander
Capturan a cuatro presuntos integrantes de una red que, según las autoridades, extorsionaba a comerciantes de Norte de Santander con amenazas y cobros mensuales.
Capturan a cuatro presuntos integrantes de una red que, según las autoridades, extorsionaba a comerciantes de Norte de Santander con amenazas y cobros mensuales.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Lo que comenzaba con fotografías, seguimientos y mensajes por WhatsApp podía terminar en una exigencia de hasta $70 millones. Así habría operado durante meses una presunta red de apoyo al terrorismo del ELN que tenía como objetivo a comerciantes y empresas de Cúcuta y otros municipios de Norte de Santander.
Después de seis meses de investigación, las autoridades capturaron a cuatro presuntos integrantes de esta estructura en los barrios Antonia Santos y San Fernando del Rodeo, en Cúcuta. Los detenidos fueron identificados como Yohanderson Marín, alias ‘Yohan’; Ronny Contreras, alias ‘el Menor’; Emiliannys Álvarez, alias ‘Yesmar’, y Deicy Jiménez, alias ‘el Taxista’. Según los investigadores, cada uno tendría una función definida dentro de la organización.
La estructura habría puesto la mira sobre empresas de Cúcuta, Los Patios, Villa del Rosario, Puerto Santander y otros municipios. Primero identificaban a las posibles víctimas, recopilaban información y posteriormente establecían contacto mediante WhatsApp.
En las conversaciones, un hombre que se identificaba como ‘Camilo’ y decía pertenecer al Frente de Guerra Urbano del ELN exigía entre $20 millones y $70 millones como una especie de cuota inicial. Después llegaba el llamado ‘aporte de guerra’, con pagos mensuales que podían ir desde $500.000 hasta $5 millones, dependiendo de la capacidad económica de cada empresa.
Pero la presión no se quedaba en los mensajes. Algunas víctimas eran citadas en zonas apartadas, entre ellas sectores de la vía a San Faustino y Juan Frío. Según la investigación, allí eran trasladadas hacia territorio venezolano, donde habrían sido llevadas a campamentos clandestinos para recibir nuevas exigencias económicas bajo amenazas contra sus vidas y negocios.
Las autoridades calculan que esta red habría logrado recaudar hasta $100 millones mensuales mediante las extorsiones y establecieron, inicialmente, al menos 18 víctimas.
Con las cuatro capturas, las autoridades buscan cortar uno de los canales de financiación que, según la investigación, utilizaba esta estructura para sostener sus actividades criminales y mantener bajo intimidación a comerciantes de la región.